Kylian Mbappé atraviesa un momento inesperado en el Real Madrid, no por sus números dentro de la cancha, sino por el clima que empezó a formarse alrededor suyo. Un sector de hinchas lanzó una campaña digital para pedir su salida del club y el reclamo creció con una velocidad que encendió todas las alarmas.
El movimiento comenzó bajo una consigna tan directa como incómoda: “Mbappé Out”. La iniciativa se instaló como una vía para canalizar el enojo de parte del madridismo, que cuestiona el compromiso del delantero francés en un tramo delicado de la temporada, más allá de que su rendimiento individual sigue siendo alto.
La petición online incluso incluyó un mensaje dirigido a los hinchas del Real Madrid: “Madridistas, haz que tu voz se escuche. Si cree que el cambio es necesario, no te quedes en silencio, firma esta petición y muestra que lo que tu piensas es lo mejor para el futuro del club”. En pocas horas, la campaña superó las dos millones de adhesiones y empezó a circular con fuerza en redes sociales.
El malestar tomó impulso después de la ausencia de Kylian Mbappé en el partido ante Espanyol, en Cornellà. El atacante venía arrastrando molestias musculares que ya le habían impedido completar el encuentro frente a Betis, un resultado que había complicado las aspiraciones del equipo de Álvaro Arbeloa en La Liga.
La situación escaló todavía más cuando se conoció que el futbolista viajó a Italia durante su recuperación. Aunque esa salida se dio en su tiempo libre y con autorización del cuerpo técnico, una parte de los hinchas interpretó el gesto como una señal negativa en un momento en el que esperaban otro tipo de conducta.
Arbeloa intentó ponerle límite a la discusión y aclaró cómo se manejó el caso dentro del club. “En su tiempo libre, cada jugador hace lo que considera oportuno, y yo no me meto en eso. Toda la planificación relativa a los jugadores lesionados está supervisada y gestionada por el cuerpo médico del Real Madrid, que es el que decide cuándo deben ir a Valdebebas y cuándo no”, explicó.
El contraste es fuerte porque los números personales de Kylian Mbappé no acompañan el enojo popular: lleva 41 goles, es el máximo artillero de la temporada en España y pelea por la Bota de Oro. Pero el reclamo no apunta a su eficacia, sino a lo que muchos interpretan como falta de implicación fuera del campo. En Madrid, esa distancia entre estadísticas y percepción pública ya abrió una grieta difícil de disimular.