El Mundial 2026 ya empezó a mostrar parte de su identidad visual con la presentación de Maple, Zayu y Clutch, las tres mascotas oficiales elegidas por la FIFA. Cada personaje representa a uno de los países anfitriones y busca conectar el torneo con la cultura de Canadá, México y Estados Unidos.
La decisión marca una diferencia con otras ediciones, donde el foco solía estar puesto en una sola figura. Esta vez, la organización apostó por un trío que acompaña el carácter compartido de la próxima Copa del Mundo, que se jugará por primera vez en tres naciones y tendrá una dimensión inédita para el fútbol internacional.
Maple es el alce que identifica a Canadá. Su nombre remite a la hoja de arce, uno de los símbolos más reconocidos del país, y fue presentado como un arquero creativo, resistente y ligado al crecimiento que el fútbol viene mostrando en territorio canadiense. Su diseño apunta a combinar fuerza, cercanía y espíritu deportivo.
El representante de México será Zayu, un jaguar pensado como delantero veloz y enérgico. El animal tiene un fuerte vínculo con el patrimonio cultural mesoamericano y, dentro de la propuesta de la FIFA, simboliza potencia, alegría y una forma de vivir el fútbol marcada por la intensidad y la hospitalidad de sus hinchas.
Clutch completa el grupo como el águila calva de Estados Unidos, con un rol de mediocampista dinámico. La elección del ave nacional estadounidense no es casual: el personaje fue creado para transmitir liderazgo, unión y superación, tres ideas que la organización busca asociar con el espíritu del torneo.
Más allá de su presencia en estadios, Maple, Zayu y Clutch también tendrán un papel importante en el universo digital. La FIFA planea llevarlos a plataformas interactivas, videojuegos y contenidos móviles, con el objetivo de acercarlos especialmente a los niños y a los fanáticos que sigan la competencia desde distintos países.
El Mundial 2026 se disputará del 11 de junio al 19 de julio, con 104 partidos distribuidos durante 39 días. Con ese calendario ampliado, las tres mascotas no solo funcionarán como figuras promocionales, sino como una síntesis visual de una Copa del Mundo que busca mostrarse más grande, más diversa y profundamente ligada a sus sedes.