El conflicto por la habilitación de Marcos Rojo sumó un nuevo capítulo y Estudiantes decidió llevar la disputa a una instancia superior. Luego de que Conmebol le negara al defensor la posibilidad de jugar la Copa Libertadores, el Pincha presentó un descargo ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) con la intención de revertir la decisión.
La resolución cayó como un golpe en La Plata, especialmente porque el club había incorporado al zaguero con la expectativa de contar con él para la serie de semifinales ante Flamengo. Ahora, después de reunir antecedentes que considera favorables, la institución busca que el organismo internacional revise el caso y permita destrabar una situación que todavía genera interrogantes.
El rechazo llegó apenas unas horas antes del partido de ida frente al conjunto brasileño, disputado en el estadio UNO. Rojo se perfilaba para ocupar un lugar en la defensa, pero finalmente no pudo estar disponible pese a que su inscripción figuraba en el sistema Comet desde el 9 de octubre y había sido registrada ante la AFA.
La llegada del defensor no había sido una incorporación más. Ante las suspensiones de sus centrales titulares, Estudiantes salió al mercado en busca de una alternativa y, tras una extensa negociación con Racing, consiguió sumar al futbolista surgido de sus inferiores. El propio Rojo se involucró en las gestiones para quedar inscripto en lugar de Gabriel Neves, quien estaba lesionado.
Sin embargo, cuando todo parecía encaminado para que pudiera volver a vestir la camiseta del León en una instancia decisiva, apareció la negativa de Conmebol. La dirigencia cuestionó la resolución y anunció que agotaría las vías disponibles para intentar modificarla. El paso ante el TAS representa ahora un nuevo intento para conseguir la habilitación.
La bronca de Medina y las dudas por la decisión
El malestar también quedó expuesto públicamente después del empate sin goles entre Estudiantes y Flamengo, por la ida de las semifinales de la Libertadores. En conferencia de prensa, Alexander Medina contó cómo se enteró de que no podría utilizar a Rojo y reconoció que la situación alteró la planificación previa al encuentro.
“Me enteré cuando iba a salir a la concentración y ya teníamos todo el plan armado del partido. Me llama Marcos Angeleri para decir que Rojo prácticamente no iba a poder jugar hoy”, relató el entrenador.
El técnico uruguayo también dejó en claro que, hasta ese momento, no había conseguido comprender los motivos del rechazo. “Pasaron las horas, hubo la posibilidad de que pudieran habilitarlo porque yo no entendía por qué no y hasta ahora no lo entiendo mucho, tendrá que ver con el área jurídica de Conmebol y AFA”, expresó.
Medina admitió que la incertidumbre generó incomodidad en la previa, cuando el cuerpo técnico ya tenía definido el planteo para enfrentar al equipo brasileño. De todas maneras, explicó que el plantel recibió rápidamente la información y que el equipo debió adaptarse a la ausencia del defensor.
“Te trastoca un poco la tranquilidad, veníamos con cierta planificación y tener que esperar si lo habilitan o no es una incomodidad. Pero fácilmente les dijimos a los jugadores lo que pasaba y bueno, si no juega Rojo juega Funes Mori, como terminó pasando”, completó.
Mientras el Pincha espera una respuesta del Tribunal de Arbitraje Deportivo, el caso quedó abierto y la dirigencia mantiene su objetivo: conseguir que se revise la decisión de Conmebol. La presentación ante el TAS busca encontrar una salida a una controversia que Estudiantes considera clave, aunque por ahora la habilitación de Rojo para disputar la Copa Libertadores sigue sin resolverse.