La Supercopa Internacional final que Rosario Central le ganó por 3 a 1 a Estudiantes de La Plata quedó marcada por las polémicas y un final lleno de incidentes. De hecho, el árbitro neuquino Darío Herrera, quien fue increpado por el presidente de la entidad bonaerense Juan Sebastián Verón, ni siquiera llegó a dar por terminado el partido y la AFA tomó nota de todo lo sucedido.
El ente rector del fútbol argentino tiene una reunión programada para este lunes con el objetivo de definir los pasos a seguir. Lo que sí es un hecho es que la situación no quedará en el aire y habrá sanciones que se cumplirían en la Liga Profesional de Fútbol.
Asimismo, la AFA todavía aguarda el informe del nativo de Andacollo para tener más claridad sobre los castigos a aplicar. Ahora bien, es importante mencionar que la lógica sería que si hay sanciones para Estudiantes, también deberían caer en el lado de Rosario Central, ya que el escándalo final involucró a miembros de ambas delegaciones.
El Pincha vivió una jornada hostil en Santiago del Estero tanto adentro como afuera del Estadio Madre de Ciudades. Por un lado, los hinchas fueron demorados y agredidos por la policía local; mientras que, por el otro, el equipo se vio perjudicado por decisiones arbitrales en el campo de juego.
Este conjunto de situaciones generó tensión entre los jugadores y todo explotó luego del tercer gol de Rosario Central. Tras una tangana entre los futbolistas, la situación subió de temperatura cuando se involucraron miembros del cuerpo técnico y llegó a haber una fuerte pelea en la entrada del túnel de vestuarios.
Acto seguido, Juan Sebastián Verón bajó al campo de juego para respaldar los futbolistas de Estudiantes y luego apuntó contra Darío Herrera cara a cara. Finalmente, la delegación del León aplaudió irónicamente al cuerpo arbitral cuando este recibió las medallas en el escenario.