Estudiantes logró rescatar un punto importante en Perú tras empatar 1-1 frente a Cusco FC en un encuentro duro, trabado y con un tiempo favorable para cada lado. El conjunto platense sufrió en la primera mitad, reaccionó en el complemento y terminó llevándose una igualdad que lo mantiene en carrera dentro del Grupo A de la Copa Libertadores.
La noche arrancó mejor para el equipo local, que aprovechó la altura y salió decidido a imponer condiciones desde el comienzo. Cusco presionó, generó varias situaciones claras y terminó encontrando el premio que merecía por lo hecho en el primer tiempo. Lucas Colitto fue el encargado de romper el cero luego de una pelota bajada dentro del área que definió con precisión para desatar el festejo peruano.
Estudiantes nunca logró sentirse cómodo en esa primera etapa. El equipo de Alexander Medina estuvo impreciso, sufrió defensivamente y le costó manejar la pelota en un contexto incómodo y de mucha intensidad por parte del rival.
Sin embargo, el Pincha cambió la cara después del descanso. Adelantó líneas, comenzó a manejar mejor el balón y empujó a Cusco contra su arco. En ese crecimiento futbolístico llegó el empate: Thiago Palacios apareció para marcar el 1-1 y devolverle vida a un Estudiantes que ya merecía la igualdad por lo hecho en el segundo tiempo.
Con el correr de los minutos, el partido volvió a hacerse luchado y friccionado, con ambos equipos intentando quedarse con algo más, aunque sin demasiada claridad en los metros finales. Cusco sintió el desgaste del arranque y Estudiantes no terminó de aprovechar el envión anímico tras el empate.
El pitazo final dejó un empate que refleja bastante lo que fue el desarrollo del encuentro: un tiempo para cada uno, momentos repartidos y una batalla intensa en la altura peruana. El Pincha sigue sumando y mantiene vivas sus aspiraciones de clasificación en una Copa Libertadores que no da respiro.