La estabilidad que durante años pareció intocable en Red Bull empezó a mostrar grietas alrededor de Max Verstappen. El flojo arranque de temporada, sumado al fastidio público del neerlandés, abrió un escenario impensado: la escudería ya tendría en carpeta un nombre fuerte por si su máxima figura decide irse.
El dato fue revelado por Motorsport después del Gran Premio de Miami, en medio de un presente incómodo para el equipo. Red Bull quedó lejos del rendimiento que lo convirtió en referencia de la Fórmula 1 y esa pérdida de dominio encendió una pregunta interna que hasta hace poco parecía imposible: qué hacer si Max Verstappen no continúa.
En ese mapa aparece Oscar Piastri como el piloto que más seduce a la estructura. El australiano, hoy en McLaren, es visto como una figura capaz de liderar un nuevo ciclo, no solo por su talento, sino también por el crecimiento que mostró en el último tiempo. Para Red Bull, no alcanzaría con apostar a una promesa propia si debe reemplazar a un tetracampeón.
La preocupación no nace únicamente de los resultados. Max Verstappen ya había dejado una frase que expuso su incomodidad con el presente competitivo: “Estoy comprometido al 100% y lo intento seguir dando. Pero no es algo sano en este momento porque no lo estoy disfrutando”. Ese mensaje, lejos de sonar pasajero, alimentó las dudas sobre su futuro.
Mientras tanto, el entorno de Oscar Piastri también quedó bajo observación. La presencia de Mark Webber como representante, su pasado ligado a Red Bull y algunos movimientos técnicos recientes del piloto reforzaron la idea de que podría convertirse en una alternativa real si el neerlandés decide cerrar su etapa en el equipo.
El gran obstáculo, por ahora, está en el contrato. Piastri tiene vínculo con McLaren hasta 2027, una condición que dificulta cualquier avance inmediato. Sin embargo, en la Fórmula 1 los acuerdos suelen depender también del contexto deportivo, las cláusulas y las oportunidades que aparezcan cuando una estructura de primer nivel sale al mercado.
En Red Bull saben que una salida de Verstappen no sería un cambio más, sino un golpe directo al corazón del proyecto. Por eso, aunque no haya una decisión tomada, el nombre de Piastri ya funciona como señal de algo mayor: la escudería empezó a prepararse para una posibilidad que antes ni siquiera quería imaginar.