Las fotografías que Claudia Rodríguez publica en Instagram revelan cómo es su vida lejos de los partidos y la exposición que rodea a Marc Cucurella. Viajes, actividades cotidianas y momentos junto a sus tres hijos forman parte del contenido con el que la joven construyó una comunidad de más de 169.000 seguidores.
Nacida en Mataró, Barcelona, tiene 26 años y se formó en ballet antes de orientar sus estudios hacia el área de la comunicación. Actualmente trabaja como creadora digital y combina campañas profesionales con imágenes de su rutina. En su perfil también muestra el acompañamiento constante a la carrera del futbolista y su entusiasmo por el Real Madrid.
La relación comenzó en 2018, cuando ella tenía 19 años, después de que ambos se conocieran mediante las redes sociales y algunos contactos en común. Desde entonces, Claudia acompañó los distintos movimientos profesionales del defensor y llegó a mudarse a Inglaterra para sostener el proyecto familiar mientras él desarrollaba su carrera deportiva.
Ese recorrido implicó postergar algunas aspiraciones personales, aunque Rodríguez aclaró que nunca dejó de buscar sus propios objetivos. “Para mí, lo más difícil fue aparcar mis sueños para perseguir los de él, pero nunca me he abandonado tampoco, siempre he seguido apostando por mí, buscando un plan B, y Marc me apoya muchísimo, siempre está pendiente de mí, dándome ideas y ayudándome en cada paso que doy”, expresó en una entrevista con ¡Hola!
Marc Cucurella y su pareja tuvieron tres hijos: Mateo, Río y Bella. La crianza ocupa un lugar central en las publicaciones de la influencer, quien alterna las postales familiares con sus viajes y compromisos laborales. Sin embargo, también intenta establecer límites para resguardar los aspectos más sensibles de la intimidad de los chicos.
Con respecto a su hijo mayor, la catalana relató que el camino hasta obtener una respuesta médica demandó tiempo. “Vimos algo diferente en Mateo cuando era pequeño, de unos 13 meses, pero fue un proceso largo obtener el diagnóstico”, contó en el documental Married to the Game. A partir de sus necesidades educativas, la familia buscó en Londres instituciones especializadas que pudieran brindarle la atención adecuada.
Las imágenes menos conocidas de Claudia Rodríguez permiten descubrir así una identidad que no se limita a su vínculo con el jugador. Su perfil reúne la maternidad, los proyectos personales y el acompañamiento a una carrera deportiva que obliga a realizar cambios constantes. Con una exposición medida, muestra parte de esa rutina sin abandonar el cuidado de la vida privada que construyó junto a Cucurella y sus hijos.