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Cómo fue la vida solidaria del Roña Castro ayudando en comedores y merenderos

Detrás de una carrera deportiva inolvidable, construyó un camino marcado por la empatía, la asistencia comunitaria y el compromiso con quienes más lo necesitaban.

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Miércoles, 14 de octubre de 2026 a las 14:37
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El legado del Roña Castro

La historia de Jorge “Roña” Castro no se explica solamente a través de sus logros en el boxeo. El excampeón mundial también dejó una huella por su trabajo solidario, con el que durante años acompañó a familias en situaciones económicas difíciles. Su fallecimiento, este miércoles 14 de octubre, a los 59 años, volvió a poner en primer plano esa faceta que ocupó un lugar central en su vida.

Su compromiso con los sectores más vulnerables se hizo especialmente visible durante la pandemia de COVID-19, cuando comenzó a colaborar con distintos comedores y merenderos de Lomas de Zamora. Castro no solo aportaba para sostener el funcionamiento de estos espacios, sino que también se ocupaba de conseguir alimentos y llevarlos a otras organizaciones barriales que necesitaban recursos para asistir a sus comunidades.

Con el paso del tiempo, aquella tarea se transformó en una responsabilidad que siguió asumiendo más allá de la emergencia sanitaria. El exboxeador conocía de cerca las dificultades de quienes recurrían a la ayuda social y observaba con preocupación cómo la crisis económica afectaba a distintos sectores de la población, incluso a personas mayores que habían trabajado durante toda su vida.

En octubre de 2025, Castro describió una situación que lo impactaba especialmente: “Ahora no vienen los pibes, viene la gente grande, personas de 70 años que se ponen a llorar porque se jubilaron y no le alcanza la plata”. Con esas palabras, expuso el drama de los jubilados que no conseguían cubrir sus necesidades básicas y debían acercarse a los comedores para poder alimentarse.

La sensibilidad del Roña Castro frente al hambre también estaba vinculada con sus propios recuerdos. Durante su infancia, el deportista había atravesado momentos de privaciones, por lo que sabía lo que significaba pasar frío y no tener garantizada la comida. Esa experiencia personal fue una de las razones que lo llevaron a involucrarse con quienes vivían situaciones similares.

Su intención de ampliar la asistencia quedó reflejada en un proyecto que impulsó en 2025: abrir un comedor en Morón con capacidad para 500 personas. La iniciativa buscaba extender su trabajo solidario y responder a una demanda que, según advertía, crecía en distintos barrios del conurbano bonaerense.

El legado del Roña Castro

Castro también expresaba su malestar ante la falta de respuestas a las necesidades sociales y defendía la importancia de involucrarse de manera directa. Durante la celebración de un cumpleaños, dejó una frase contundente sobre su manera de entender la solidaridad: “A mí no me lo puede contar ningún político, yo hago lo que deberían hacer ellos”. Su mensaje reflejaba la decisión de actuar frente a una realidad que conocía de primera mano.

Así, Jorge “Roña” Castro construyó un legado que fue más allá de los títulos y las peleas que marcaron su carrera. La entrega de alimentos, el acompañamiento a los comedores y su intención de crear nuevos espacios de asistencia formaron parte de una historia atravesada por sus propias vivencias. Para muchas familias, su recuerdo también estará ligado a esa faceta solidaria que mantuvo durante años.

El legado del Roña Castro

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