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La fuerte historia de vida del Roña Castro: sus matrimonios, sus hijos y sus grandes amores

El excampeón mundial construyó una trayectoria marcada por los éxitos deportivos, una familia numerosa y una vida sentimental tan intensa como su personalidad arriba del ring.

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Miércoles, 14 de octubre de 2026 a las 11:16
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La dura vida del Roña Castro

La muerte de Jorge “Roña” Castro, a los 59 años, generó una profunda conmoción en el ambiente deportivo y del espectáculo. El exboxeador falleció este miércoles a la madrugada, luego de sufrir una descompensación mientras se encontraba en un bingo de Morón. Mientras se aguardan precisiones sobre las causas de su muerte, resurgieron detalles de su historia personal, atravesada por el boxeo, sus relaciones amorosas y una familia que llegó a tener 15 hijos.

En una de sus últimas apariciones televisivas, el histórico deportista visitó Otro Día Perdido, el ciclo de El Trece conducido por Mario Pergolini, donde repasó diferentes etapas de su vida. Durante la charla, sorprendió al revelar la dimensión de su familia y contó con humor cómo había sido su recorrido sentimental. “Tengo 15 hijos. Yo tenía que poblar la Argentina. El más chico tiene 16 y el más grande tiene 42, empecé de chiquito”, expresó.

Lejos de describir esos vínculos como una simple cifra, el excampeón explicó que, con el paso del tiempo, la relación con sus hijos había adquirido una dinámica particular. “Entonces hoy en día mis hijos son mis amigos”, señaló. También contó que tiene familiares distribuidos en distintas provincias y ciudades del país, entre ellos Caleta Olivia y Buenos Aires, una situación que provocó las bromas de Pergolini durante la entrevista.

La sinceridad del Roña Castro también quedó expuesta cuando habló de los cumpleaños y de las dificultades para recordar cada fecha importante. “Es lindo. Lo que pasa es que vos me preguntás si hoy es el cumpleaños de tal hijo, no me acuerdo. Tengo 14 nietos, mis hijas son como el padre”, reconoció entre risas. La confesión dejó ver el costado más cotidiano de un hombre cuya vida familiar fue tan extensa como su recorrido profesional.

En el terreno sentimental, Castro tampoco ocultó los capítulos que marcaron su historia. El exboxeador reconoció que había pasado por siete matrimonios y que la fama conseguida gracias a sus triunfos influyó en su manera de vivir. “Conocidos del campeón tengo un montón pero amigos muy pocos. Noelia es mi novia, vive conmigo y estamos bien. Tuve siete matrimonios, viví la vida del campeón”, contó al referirse a su presente amoroso y a las relaciones que quedaron atrás.

Otro de los aspectos que destacó fue el esfuerzo que hizo para acompañar económicamente a sus hijos durante los años de mayor éxito. Según explicó, procuró darles lo mismo a todos y aprovechar las ganancias que obtenía sobre el cuadrilátero. “A todos les di por igual. En ese momento, era campeón del mundo, la ganaba peleando y fácil. Hoy en día vivo bien, no tiro manteca al techo, pero vivo tranquilo, no tengo problemas de nada”, afirmó.

La dura vida del Roña Castro

Su confianza también fue una marca registrada de su carrera deportiva. Castro recordó que su personalidad intimidaba a los adversarios incluso antes de comenzar los combates y respaldó sus palabras con números contundentes: “Siempre dije que fui un súper dotado. Cuando subía a pelear yo ganaba antes en la escalera porque el rival me tenía miedo. Tengo 144 peleas y 90 KO. Pelée con todos y conozco 27 países y perdí 7 peleas afuera nada más. Defendiendo el título perdí una sola en Japón”.

Sin embargo, sus comienzos estuvieron lejos de los lujos y la popularidad. Antes de convertirse en una figura del boxeo argentino, vendía diarios y lustraba botas para ganarse la vida. La primera recompensa económica que recibió por combatir cambió su perspectiva y alimentó su deseo de seguir peleando. “Yo vendía diarios y lustraba botas y la primer pelea que me pagaron era lo que ganaba en un mes lustrando botas entonces quería pelear todos los días”, recordó. Así, detrás del campeón mundial quedó la historia de un hombre que construyó su carrera desde abajo y vivió intensamente tanto sus triunfos como sus amores y su vida familiar.

La dura vida del Roña Castro

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