Jack Grealish vuelve a ser noticia, pero no por su talento dentro de la cancha. El mediocampista inglés fue captado en un bar de Manchester en evidente estado de ebriedad, profundamente dormido en una mesa y sin poder ser despertado por quienes lo acompañaban, según relataron testigos del lugar.
Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, muestran al actual jugador del Everton rodeado de vasos y botellas, en una escena que generó preocupación y reabrió viejos cuestionamientos sobre su conducta fuera del campo. “No había forma de despertarlo, roncaba sin parar”, aseguró uno de los presentes.
El episodio se da en un momento delicado para el futbolista, que atraviesa una recuperación tras una cirugía en el pie y se encuentra alejado de la actividad competitiva. Su presente contrasta con el nivel que supo mostrar en su etapa en el Manchester City, donde fue parte importante de un equipo que conquistó títulos y lo posicionó como una de las figuras del fútbol inglés.
Lejos de aquellos días de protagonismo, Grealish acumula situaciones extradeportivas que empiezan a marcar su carrera. Este nuevo episodio se suma a antecedentes similares que ya habían generado ruido en Inglaterra, especialmente durante celebraciones o salidas nocturnas.
Incluso, desde la prensa británica no tardaron en aparecer comparaciones con casos históricos como los de George Best y Paul Gascoigne, dos talentos brillantes cuya trayectoria también estuvo atravesada por problemas fuera de la cancha.
Por el momento, ni el Everton ni el entorno del jugador se pronunciaron oficialmente. Mientras tanto, Grealish suma un nuevo capítulo a un presente complejo, donde su recuperación física convive con una imagen pública cada vez más cuestionada.