El fútbol quedó lejos. Muy lejos. Esta vez no hubo tribunas, bombos ni camisetas flameando detrás de un arco. El escenario fue el Mercado Central de Buenos Aires y la secuencia pareció sacada de una película de mafias. Un grupo de más de 30 hombres encapuchados irrumpió violentamente en una de las naves del predio armado con palos y manoplas para atacar a un trabajador del lugar. Todo quedó grabado por las cámaras de seguridad y encendió rápidamente las alarmas de los investigadores.
Qué se sabe del enfrentamiento de barras en el Mercado Central
Aunque nadie presentó una denuncia formal, el nivel de violencia y la organización del ataque obligaron a la Policía a avanzar de oficio. Y fue ahí donde comenzaron a atarse los hilos de una trama pesada que mezcla barras bravas, disputas de poder, cajas millonarias y control territorial.
Según la investigación, detrás del brutal episodio aparecen integrantes vinculados a facciones disidentes de las barras de River Plate e Independiente. El foco principal está puesto sobre el grupo liderado por Matías Mendoza, alias “Mate Cocido”, un referente de la barra disidente del Rojo que habría encabezado el operativo para desalojar a Sergio Alejandro Medina, conocido en el ambiente como “Ale de Budge”, ligado a sectores de Los Borrachos del Tablón.
Cómo fue el enfrentamiento entre barras de River e Independiente en el Mercado Central
La secuencia fue brutal. Los agresores ingresaron de manera coordinada, cubiertos con capuchas y armados, avanzando directamente hacia el sector donde trabajaba Medina. Hubo corridas, golpes y destrozos, mientras comerciantes y empleados intentaban escapar de la escena en medio del caos. Todo ocurrió en cuestión de minutos, pero alcanzó para volver a poner bajo la lupa el poder que manejan distintos sectores barrabravas fuera de las canchas.
Detrás de la pelea, aseguran los investigadores, aparece una vieja disputa por negocios de seguridad privada, cobro a puesteros y manejo de espacios dentro del circuito comercial. Un territorio donde desde hace años diferentes grupos vinculados a barras pelean por quedarse con la recaudación.
Las fuentes del caso sostienen que el conflicto viene escalando desde hace tiempo. Mendoza habría fortalecido su estructura a partir de vínculos con sectores sindicales y políticos de Avellaneda, mientras que Medina supo moverse cerca del sindicato de Camioneros y tuvo relación con el entorno de Hugo Moyano.
La tensión explotó cuando “Ale de Budge” intentó avanzar sobre zonas históricamente manejadas por el grupo de “Mate Cocido”. Lo que siguió fue una demostración de fuerza que quedó expuesta frente a las cámaras y que ahora preocupa a las autoridades por la posibilidad de nuevas represalias.
En el mundo barra, el silencio suele ser parte del código. No hubo denuncias, ni declaraciones públicas, ni voces que quieran hablar demasiado. Pero las imágenes ya están en manos de la Justicia y dejaron al descubierto una interna feroz donde el negocio parece pesar mucho más que los colores.