Cada 17 de agosto es especial para el deporte argentino por ser la fecha de cumpleaños de Guillermo Vilas, el hombre que popularizó el tenis en el país (y en muchas porciones de la región sudamericana). El Poeta, radicado en Montecarlo desde hace muchos años y hoy afectado por problemas de salud, cumple 74 años.
El marplatense, ganador de 62 títulos, cuatro de ellos de Grand Slam (US Open 1977, Roland Garros 1977 y Australia Open 1978 y 1979), no aparece públicamente desde hace muchos años y es siempre su familia la encargada de publicar distintos posteos en las redes sociales, cuidando su privacidad. Este lunes, Andanin, de 22 años, hija mayor del legendario tenista, publicó en Instagram una tierna foto con su papá.
La foto es de hace unos años, en las calles de Montecarlo, más precisamente en la puerta del Monte-Carlo Country Club, un sitio emblemático en la carrera profesional del Poeta, donde ganó el trofeo de 1976 y 1982.
Más allá de algunas pocas publicaciones de periodistas exaltados por las primicias, existe un respetuoso silencio sobre el estado de salud de Vilas, que atraviesa una enfermedad que la familia nunca comunicó. En julio de 2023, Andanin hizo una excepción ante un medio periodístico y abrió su mundo. En aquella charla con un medio argentino dejó una frase emocionante: “Cada vez que me dicen: ‘Mandale un abrazo a tu papá’, yo le mando el abrazo a mi papá. Le digo: ‘Mirá, esta persona te manda un abrazo, lo conocí este día, a tal hora, te manda un fuerte beso’. Yo se los mando. A él le gusta eso, le gusta saber que sigue, que la gente piensa en él a veces, claro porque se siente que es un jugador viejo ya, entonces dice: ‘Bueno, qué va a pensar en mí esta gente’”.
Andanin nació en París, pero vivió mucho tiempo en la Argentina. Para ella, su papá también es un superhéroe, aunque -naturalmente- tiene una óptica distinta. Fue su primera “heredera”, además. Jugó al tenis y, por ejemplo, cuando la familia vivía en Buenos Aires era usual verlos entrenar juntos en las canchas de tenis de River Plate. Y, según dijo Andanin, es la más parecida de carácter a su papá de los cuatro hijos que tuvieron Vilas y la tailandesa Phiang Phathu (completan Lalindao, Intila y Guillermo Jr.).
El zurdo de la vincha, nació al mediodía del 17 de agosto de 1952 en la Capital Federal aunque creció tenísticamente en Mar del Plata, donde empezó a jugar a los 6 años hasta convertirse en el tenista más grande que dio nuestro país.
Lejos del tenis y como amante de la música, el tema de Luis Alberto Spinetta "Niños de la campana" tiene letra suya, y editó un disco propio llamado "Milnuevenoventa", además de haber tenido su grupo: Dr. Silva. También es conocida su faceta como escritor: en 1974 publicó el libro de poemas "125" y en 1981 "Cosecha de Cuatro".
En 1963 ganó su primera medalla en el torneo interno del Club Náutico, al quedarse con el segundo puesto. Poco a poco, comenzó a sumar logros: Finalista del Campeonato Argentino de Infantiles, Campeón Argentino y Sudamericano de Menores en dobles. Con 18 años, se convirtió en el número uno de Argentina.
Entonces incursionó en el circuito internacional de mayores y hasta tuvo su debut en la Copa Davis de 1970. Su primer título lo ganó en 1973 en Buenos Aires, donde derrotó en la final a Bjorn Borg (3-6, 6-7, 6-4, 6-6), que se retiró tras una dura caída.
Guillermo Vilas: 62 títulos ATP y una injusticia que lo privó de ser el número uno
Es el tenista argentino más ganador de la historia. A lo largo de su carrera, acumuló más de 900 victorias en el circuito profesional de la ATP y logró un total de 62 títulos. Entre ellos, se destacan cuatro Grand Slam, más que cualquier otro deportista latinoamericano. Se proclamó campeón en tres de los cuatro Majors, solo le quedó Wimbledon como cuenta pendiente.
En 1977, el mejor año de su trayectoria (obtuvo 16 trofeos), logró sus primeros dos Grand Slam. En Roland Garros, aplastó al estadounidense Brian Gottfried por 6-0, 6-3 y 6-0. Apenas unos meses más tarde, venció en la final del US Open a nada más y nada menos que Jimmy Connors, que por entonces era el N° 2 del ranking mundial. Tras perder el primer set por 2-6, se recuperó y se impuso de manera contundente en los tres siguientes: 6-3, 7-6 y 6-0.
En 1978, Vilas ganó por primera vez el Abierto de Australia, sobre césped. En el choque definitorio le ganó al local Jhon Marks por 6-4, 6-4, 3-6 y 6-3. Al año siguiente, se consagró nuevamente en ese torneo, al derrotar en la final al estadounidense John Sadri por 7-6, 6-3 y 6-2.
Desde 2017, Vilas se encuentra recluido en Montecarlo, un barrio del principado de Mónaco, donde se proclamó campeón en 1976 y en 1982. Vive junto a su mujer, a quien conoció en 2000 en Tailandia. Por entonces él tenía 49 años y ella, apenas 20. Juntos comparten cuatro hijos: Andanin, nacida en 2003 en París; Lalindao, en enero de 2010 en Miami; Intila, en diciembre de 2010 en Buenos Aires, y Guillermo Jr., en abril de 2017 en el Principado. El cuadro de salud no detiene su avance y, por lo que se afirma, Guillermo Vilas, el tenista más grande de la Argentina, ya no cuenta con autonomía sobre su vida.