Años antes de convertirse en figura de Boca, Enner Valencia pasó cerca de un año alojado en habitaciones del estadio George Capwell mientras intentaba abrirse camino en Emelec. A los 36, el delantero le dio al Xeneize el pase a las semifinales de la Copa Argentina con tres goles ante Racing.
Boca perdía 2-0 en los cuartos de final cuando Valencia ingresó desde el banco. En apenas 23 minutos marcó tres veces de cabeza y selló el 3-2 en el Gigante de Arroyito, en Rosario. La clasificación parecía alejarse hasta que el ecuatoriano encontró, una y otra vez, la forma de ganarle en el área a la defensa de Racing.
Nacido en San Lorenzo, Enner Valencia creció en Ricaurte, en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas. Ayudaba a su padre, Remberto, con los animales y los cultivos: ordeñaba vacas, vendía leche y cosechaba limones y plátanos. Esas tareas aportaban a la economía familiar. Al mismo tiempo, empezó a jugar torneos regionales y llamó la atención de personas vinculadas al fútbol.
A los 16 años comenzó su formación en Caribe Junior, en Sucumbíos. En 2008 viajó a Guayaquil para probarse en Emelec, aunque su oportunidad con el primer equipo tardó en llegar. Con Jorge Sampaoli como entrenador, debutó oficialmente en 2010 y fue campeón de Ecuador tres años después. Para entonces, aquel joven que había llegado sin un lugar donde instalarse ya se había ganado un sitio en el fútbol de su país.
La temporada más goleadora de Valencia en una liga llegó mucho más tarde, con Fenerbahçe: anotó 29 veces en 31 partidos del torneo turco en 2022/23. Para entonces ya había pasado por Pachuca, West Ham, Everton y Tigres. También jugó en Internacional de Brasil y regresó a Pachuca en 2025, antes de iniciar su etapa en Boca.
El arranque con la camiseta xeneize había dejado dudas: Valencia llevaba un gol en ocho partidos antes del cruce con Racing. La respuesta no llegó como titular, sino cuando el equipo necesitaba remontar y el entrenador recurrió a él en el segundo tiempo. Sus cabezazos cambiaron el marcador y le dieron otro peso a sus primeros pasos en el club.
Con el pase a semifinales, Boca se medirá con Banfield por un lugar en la final. Para Enner Valencia, la tarde en Rosario también dejó una marca personal: su primer triplete como xeneize llegó en un partido que el equipo perdía por dos goles. Después de una carrera que lo llevó por cinco países antes de llegar a la Argentina, encontró en ese clásico su actuación más decisiva con Boca.