El arco de Boca volvió a alimentar una ilusión gigante, de esas que parecen imposibles pero igual prenden rápido entre los hinchas. Esta vez, el nombre que apareció fue el de Emiliano Dibu Martínez, empujado por una propuesta de Carlos Navarro Montoya que combinó deseo, audacia y sentido de pertenencia.
La escena imaginada por el Mono Navarro Montoya no tuvo vueltas. Para el histórico arquero, si Boca decide buscar una figura internacional para reforzar un puesto clave, el campeón del mundo debería estar entre los primeros apuntados. "Boca es un lugar de excelencia. Si Boca tiene que ir a buscar un arquero titular, yo no tengo dudas: me tomo un avión, bajo en Londres, hago la conexión en Birmingham y voy a buscar al Dibu Martínez", aseguró.
Ese plan, además, no estaría pensado como una gestión fría ni únicamente deportiva. Carlos Navarro Montoya incluso contó cómo encararía el acercamiento personal con Dibu Martínez, intentando entender qué lugar ocupa hoy la idea de volver al país. “Me siento a tomar un café con él, le pregunto qué va a ser de su vida, qué va a hacer, porque hace muchos años está en Europa. Su mujer es portuguesa, vive hace muchos años en Inglaterra. Tiene una vida armada allá en Inglaterra, pero le pregunto...”, planteó.
La ilusión, de todos modos, choca con un escenario bastante complejo. Dibu Martínez tiene contrato con Aston Villa hasta 2029 y su carrera sigue instalada en Europa, donde todavía compite en la elite. A eso se suma una postura que el propio arquero ya dejó marcada cuando habló de un posible regreso al fútbol argentino.
En aquella ocasión, el campeón del mundo fue directo y dejó poco margen para otras camisetas: "Mi vuelta es muy difícil por los objetivos que quiero cumplir, pero nunca se sabe. No jugaría ni para Boca, ni para River, ni ningún otro club en Argentina. Solo en el Rojo”. Incluso, al pensar en los tiempos de su carrera, agregó: “Muy difícil, yo si quiero volver quería volver bien, como estoy ahora. Creo que las últimas balas se van perdiendo".
Hay, sin embargo, un antecedente que vuelve más curiosa la historia. Cuando era chico, el arquero pasó por una prueba en Boca, pero el club no lo eligió. “Me dijeron que tenían otros buenos arqueros. Yo era joven, todavía tenía que progresar", recordó tiempo atrás, al repasar ese momento inicial de su camino antes de convertirse en una figura mundial.
El vínculo emocional con el fútbol argentino nunca desapareció del todo. De hecho, Emiliano Dibu Martínez también supo destacar el clima que se vive en las canchas del país y dejó una frase que en la Ribera se leyó con otra expectativa: "El mejor público es el de Argentina. Cualquier hinchada en Argentina podría ser la mejor, pero creo que la de Boca Juniors está por encima". Entre el deseo del Mono Navarro Montoya y la realidad del contrato, la fantasía quedó instalada.