Independiente atraviesa días de cambios en Avellaneda. Después de un comienzo de semestre marcado por los malos resultados que terminaron con la salida de Gustavo Quinteros, el Rojo intenta cambiar el rumbo y ya comenzó a darle forma a una nueva etapa. En ese contexto, dos caras nuevas llegaron en las últimas horas: Franco Calderón y Ezequiel Chimy Ávila.
Los dos futbolistas pasaron por la revisión médica y quedaron a disposición del nuevo entrenador, Jadson Viera. El defensor central ya firmó su contrato y está habilitado para jugar, mientras que el delantero todavía debe esperar que se libere un cupo para poder completar su incorporación.
Calderón fue el primero en convertirse oficialmente en refuerzo del Rojo. El ex Unión se mostró decidido a asumir el desafío y dejó claro que no quiere perder tiempo: "Quiero estar a la altura de este club tan grande".
El defensor, que venía entrenándose con normalidad, aseguró que está listo para debutar cuando el entrenador lo considere: "Estoy a disposición del técnico para lo que necesite. Venía entrenando bien, así que ya estoy para jugar".
Además, Calderón contó sus primeras sensaciones luego de conocer al plantel en Villa Domínico y destacó la combinación de juventud y experiencia que encontró dentro del vestuario.
"Por lo que vi tiene mucha gente joven y jugadores de experiencia, está bueno. Se ve un grupo muy unido", señaló.
En cuanto a su posible compañero en la zaga, Kevin Lomónaco, reveló que ya tuvo contacto y explicó dónde se siente más cómodo: "Estuve hablando con Kevin, es un gran jugador. Vengo jugando siempre por derecha. La última vez que lo hice por izquierda fue en Unión".
Para cerrar, el defensor dejó una promesa para los hinchas de Independiente, en un momento en el que el equipo necesita recuperar confianza: "Les digo que me voy a tirar de cabeza dejando todo, como en cada equipo en el que estuve".
La llegada de Calderón fue posible gracias al cupo que quedó disponible tras la grave lesión de Jonathan de Irastorza, quien sufrió una rotura del ligamento cruzado.
Chimy Ávila, listo pero a la espera
El otro gran nombre que aterrizó en Avellaneda es Ezequiel Chimy Ávila. El delantero también completó la revisión médica y se mostró entusiasmado con su regreso al fútbol argentino, aunque todavía no puede firmar su contrato.
"Quiero conocer a mis compañeros y ya estar disponible para jugar. Las ganas de volver a Argentina siempre estuvieron", expresó el atacante, que viene de su experiencia en el fútbol español.
El problema para Independiente es administrativo: el club necesita liberar un cupo mediante una venta o un préstamo al exterior para poder inscribir al delantero. Las situaciones de Gabriel Ávalos, Kevin Lomónaco y Maximiliano Gutiérrez todavía no están definidas, aunque desde Avellaneda confían en resolver alguna de esas situaciones durante los próximos días.
Mientras tanto, el Chimy ya dejó claro que llega dispuesto a adaptarse a las necesidades del equipo: "Tengo que estar preparado para jugar donde me toque, estoy para adaptarme a eso".
El delantero también explicó que recibió interés de varios clubes antes de elegir al Rojo. "Estoy agradecido de que equipos como Boca, Rosario Central y muchos otros hayan estado interesados en mí. Quiere decir que afuera hice las cosas bien", sostuvo.
Sobre su llegada a Independiente, explicó que fue una decisión consensuada con su entorno: "La elección fue un trabajo conjunto con mi familia y mi representante".
Independiente intenta dejar atrás el golpe de la salida de Quinteros y comenzar una nueva etapa con Viera al frente. El triunfo ante Lanús en La Fortaleza, en la última fecha, fue un pequeño alivio en medio de la tormenta. Ahora, con dos refuerzos que ya hicieron los deberes, el Rojo busca que las caras nuevas sean también el comienzo de un nuevo impulso futbolístico.