Lionel Messi tuvo un debut soñado en el Mundial 2026, pero después del 3-0 de Argentina ante Argelia apareció un detalle que hizo reír a todos. el Cuti Romero reveló una teoría inesperada sobre el triplete del capitán y convirtió la goleada en una anécdota de vestuario.
El Cuti Romero contó que, antes del partido, Lionel Messi había participado del Prode interno y había marcado exactamente el resultado que terminó dándose en Kansas. Entre risas, el defensor lanzó: “Se ve que Messi quería ganar el Prode, porque puso que ganábamos 3-0”.
La broma tomó fuerza porque el diez no solo acertó el marcador, sino que además hizo los tres goles de la Selección Argentina. Lo que podía ser apenas una predicción más terminó transformándose en una coincidencia perfecta, con Messi como protagonista absoluto dentro y fuera de la cancha.
Más allá del guiño humorístico, Lionel Messi también habló sobre lo que significó el triunfo en el arranque mundialista. “Me voy feliz por lo personal y lo grupal. Es un grupo que no deja de competir, que siempre quiere más. Había dudas porque no sabían cómo llegábamos con los lesionados, pero es un grupo que cuando se junta saca un extra siempre”, expresó.
El impacto de su actuación también se sintió entre sus compañeros. Enzo Fernández resumió el momento del capitán con una frase que rápidamente empezó a circular: “La cabra está encendida, la gente disfrutó mucho”. La definición reflejó el clima de alegría que dejó una noche ideal para el equipo.
Rodrigo De Paul, por su parte, volvió a remarcar la mentalidad competitiva de Lionel Messi y la vigencia que sostiene desde hace dos décadas. “Mañana se levanta y dice ‘¿a qué hora jugamos el próximo?’ y yo le digo ‘pero ayer hiciste tres’. Nunca va a existir un ser humano que pueda hacer durante 20 años lo que hace él”, afirmó.
Con el triplete de Messi, la teoría del Cuti Romero y una actuación colectiva convincente, Argentina empezó el Mundial con una señal fuerte. El próximo desafío será ante Austria, pero el debut ya dejó una postal perfecta: goleada, humor interno y un capitán que volvió a encender la ilusión.