Mucho antes de que Lionel Messi levantara copas, rompiera récords y se convirtiera en una leyenda del fútbol, hubo una persona que acompañó cada uno de sus pasos desde el anonimato. Jorge Messi no solo fue su padre, sino también uno de los grandes arquitectos de la carrera que transformó al rosarino en uno de los deportistas más importantes de todos los tiempos.
La influencia del hombre de 68 años comenzó cuando Lionel todavía era un niño. Tras el diagnóstico de déficit de la hormona del crecimiento, la familia debió enfrentarse a una decisión que cambiaría su destino para siempre. Fue entonces cuando Jorge apostó por dejar atrás la vida que conocían en Rosario y mudarse a España para que su hijo pudiera acceder al tratamiento médico y a una oportunidad deportiva única.
Aquella determinación marcó un antes y un después. Instalados en Barcelona, padre e hijo comenzaron una nueva etapa en la que el joven futbolista no solo pudo continuar con su tratamiento, sino también desarrollarse dentro de una de las instituciones más prestigiosas del mundo. Ese acompañamiento constante sería una de las características que definirían el vínculo entre ambos durante las décadas siguientes.
Con el paso de los años, Jorge Messi fue ocupando un rol cada vez más importante dentro de la estructura profesional de su hijo. Manteniendo siempre un perfil bajo, se convirtió en su representante y en la persona encargada de negociar algunos de los contratos más relevantes de su carrera. Desde las renovaciones con el FC Barcelona hasta los acuerdos que lo llevaron al París Saint-Germain y posteriormente al Inter Miami, su intervención resultó decisiva.
Lejos de limitarse a cuestiones económicas, también participó en momentos sensibles vinculados al futuro deportivo del capitán argentino. Uno de los episodios más recordados ocurrió en 2021, cuando parecía encaminado el regreso definitivo de Lionel Messi al club catalán. En aquel contexto, el ex entrenador Xavi Hernández llegó a asegurar que “Messi estaba fichado”, dando a entender que existía un acuerdo avanzado para concretar la operación.
Aunque aquella negociación finalmente no prosperó por cuestiones institucionales y financieras ajenas a la familia, la situación volvió a poner en evidencia el peso que Jorge tenía dentro de cada conversación relacionada con el futuro del futbolista. Su presencia era considerada indispensable en cualquier decisión estratégica vinculada a la carrera de su hijo.
Más allá de los despachos, los contratos y las reuniones, el padre de Lionel Messi también se mantuvo presente en los momentos deportivos más importantes. Incluso después de décadas de trayectoria, continuó acompañándolo en distintas competencias, muchas veces desde la tribuna junto a Celia Cuccittini, sosteniendo el mismo apoyo que le brindó cuando recién comenzaba.
Por eso, cuando se repasa la historia del capitán de la Selección Argentina, resulta imposible separar su recorrido del papel que desempeñó Jorge Messi. Desde la mudanza a Barcelona hasta las negociaciones más trascendentales de su carrera, fue una figura central en las decisiones que terminaron moldeando el camino de uno de los futbolistas más grandes de la historia.