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El legado de Messi: el ejemplo de nunca rendirse y el desafío de la Selección Argentina sin su capitán

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Lionel Messi, capitán y símbolo de la Selección Argentina, deja como legado mucho más que títulos: la enseñanza de levantarse después de cada caída y nunca abandonar un objetivo.

Hay algo que pensé cuando me enteré del anuncio de Lionel Messi: los chicos. Pensé en esas generaciones que crecieron viéndolo con la camiseta argentina. Nosotros, los que somos un poco más grandes, tuvimos la posibilidad de ver a Maradona, a Kempes, a Passarella y de disfrutar campeonatos del mundo. Pero hay una generación que creció con Messi y que durante mucho tiempo tuvo que verlo sufrir.

También pensé en todos esos chicos que hoy se llaman Lionel. Porque Messi no fue solamente un futbolista para ellos. Fue una referencia, un ídolo y alguien al que aprendieron a bancar cuando las cosas no salían.

Durante años se buscó la comparación con Maradona. Se decía que Messi no era apto para la Selección, que no rendía con la camiseta argentina y que no podía hacer con el seleccionado lo mismo que hacía en Barcelona. Hasta que llegó aquel momento de 2016.

Después de perder ante Chile la final de la Copa América Centenario y fallar su penal en la definición, Messi dijo que no podía más. “Se terminó para mí la Selección. Ya hice todo lo que pude. Duele no ser campeón”.

Fue una primera renuncia que nos generó miedo. ¿Qué iba a pasar si Messi efectivamente no volvía? Por suerte, volvió. Y lo que ocurrió después es conocido por todos.

 

La mayor hazaña no está en los números

Messi consiguió la Copa América 2021, la Finalissima, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Pero más allá de las estadísticas, los récords y los títulos, hay un legado mucho más importante. Messi nos enseñó que uno puede caerse, perder o no conseguir un objetivo en el tiempo que había imaginado, pero no tiene que darse por vencido. Esa es, para mí, la verdadera hazaña de Leo Messi.

Porque perdió mucho durante buena parte de su carrera con la Selección. Perdió finales, recibió críticas y cargó durante años con una presión enorme. Sin embargo, nunca abandonó el objetivo principal. Siguió detrás de aquello que quería conseguir hasta que finalmente lo logró. Quizás esa enseñanza trascienda incluso al deporte.

Messi consiguió la Copa América 2021, la Finalissima, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Pero más allá de las estadísticas, los récords y los títulos, hay un legado mucho más importante. Messi nos enseñó que uno puede caerse, perder o no conseguir un objetivo en el tiempo que había imaginado, pero no tiene que darse por vencido. Esa es, para mí, la verdadera hazaña de Leo Messi.

El equipo que ayudó a Messi

También hay que reconocer que Messi encontró, en los últimos años, un grupo que supo acompañarlo. Lionel Scaloni construyó un equipo alrededor de él, pero también logró algo fundamental: contenerlo y apuntalarlo. La Selección dejó de depender exclusivamente de Messi y encontró una identidad colectiva. Y eso también será parte de su legado.

Porque ahora aparece una pregunta inevitable: ¿qué será de la Selección Argentina sin Messi? No creo que Argentina deje de ser competitiva. Hay jugadores jóvenes y talento suficiente para continuar en los primeros planos. Pero será otra Selección. Durante mucho tiempo tuvimos un as de espadas. Ahora habrá que aprender a jugar sin él.

 

El desafío después del 10

Thiago Almada, Nico Paz y tantos otros jóvenes tuvieron algo que las generaciones anteriores no tuvieron: la posibilidad de compartir una concentración, un vestuario y una cancha con Messi. Pudieron escucharlo, verlo entrenar, jugar a su lado y aprender de él. Eso también es una siembra.

El día después de Messi no empieza desde cero. El capitán deja jugadores que conocieron desde adentro lo que significa vestir la camiseta argentina, competir por títulos y poner al seleccionado por encima de cualquier individualidad.

El día después de Messi no empieza desde cero. El capitán deja jugadores que conocieron desde adentro lo que significa vestir la camiseta argentina, competir por títulos y poner al seleccionado por encima de cualquier individualidad.

Seguramente la número 10 tendrá un nuevo dueño. Pero más importante que saber quién la llevará será saber qué representa esa camiseta para quien la reciba. Quizás por eso el retiro de Messi genera tanta emoción. No estamos despidiendo solamente al mejor jugador de una generación. Estamos despidiendo a alguien que acompañó durante más de 20 años la vida de millones de argentinos y que dejó una enseñanza que va mucho más allá del fútbol: no abandonar nunca el objetivo.

Messi lo intentó una y otra vez y finalmente consiguió aquello que durante tantos años parecía imposible. Ahora le toca a la Selección seguir. Quizás esa sea la mejor manera de honrar su legado: no buscar otro Messi, sino construir un equipo capaz de escribir su propia historia.

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