La dirigencia de River Plate analiza que Leonardo Ponzio se haga cargo del equipo de manera interina el domingo ante Banfield, mientras se define quién será el reemplazante de Eduardo Coudet. El León, que hoy forma parte de la estructura futbolística del club, podría volver a estar al frente del plantel en un momento límite. De capitán a DT. De referente a bombero.
Si esto se confirma, River volvería a poner a uno de sus máximos símbolos para apagar un incendio.
Un símbolo de la historia reciente
Leonardo Ponzio es uno de los jugadores más emblemáticos de la historia reciente de River Plate. Llegó al club en 2012 y se convirtió en el capitán del equipo que conquistó la Copa Libertadores 2015 y la Copa Sudamericana 2014, entre otros títulos. Su liderazgo dentro y fuera de la cancha lo transformó en un referente indiscutido para los hinchas y sus compañeros.
Tras su retiro como jugador, Ponzio se mantuvo vinculado al club formando parte de la estructura futbolística de la institución, donde sigue siendo una figura de respeto y cercanía con el plantel.
El desafío de tomar las riendas
El domingo, River enfrentará a Banfield en el estadio Monumental por una nueva fecha del Torneo Clausura. El equipo atraviesa un momento crítico: ocupa el puesto 14 de 15 en su zona con apenas 4 puntos sobre 18 posibles, producto de cinco derrotas en seis partidos. Además, la eliminación en la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe y la salida de la Copa Argentina aceleraron la salida de Coudet.
La dirigencia busca un nombre que pueda recomponer el rumbo del equipo. Mientras se define al sucesor definitivo, la opción de que Ponzio se siente en el banco de suplentes aparece como una alternativa que genera consenso en el club.
Un antecedente con historia
No es la primera vez que un símbolo de River asume en un momento de crisis. En 2014, Ramón Díaz regresó al club para sacarlo de una situación complicada. En 2022, Marcelo Gallardo dejó el cargo tras ocho años de éxitos y fue reemplazado por Martín Demichelis, quien también tuvo que lidiar con la presión de dirigir al equipo más grande de Argentina.
Si Ponzio finalmente toma el mando, será el primer partido de su carrera como director técnico, un desafío mayúsculo para alguien que siempre supo estar a la altura de los momentos importantes.