La ilusión de Cipolletti no conoce distancias. Después de conseguir una histórica clasificación a la final del Torneo Federal A, el Capataz se prepara para disputar el partido más importante de la temporada frente a San Martín de Formosa, en San Francisco, Córdoba. Pero mientras crece la expectativa por el viaje de los hinchas que acompañarán al equipo, la dirigencia trabaja en una alternativa para que quienes no puedan recorrer los más de 1.100 kilómetros también tengan su lugar en una jornada que puede quedar grabada en la historia del club y de toda la región.
El presidente de la institución, Luca Mancini, reconoció que están evaluando distintas opciones para transmitir el encuentro y reunir a los simpatizantes en Cipolletti. La principal posibilidad es instalar una pantalla gigante en La Visera de Cemento, aunque también se analizan otros espacios de la ciudad para organizar un punto de encuentro y vivir la final en comunidad.
“Estamos averiguando el precio de las pantallas para La Visera. Hay que poner algo grande, esa es la realidad. Estamos averiguando precios y el tema del clima sería uno de los inconvenientes, aparte de la plata”, explicó el dirigente al referirse a las gestiones que lleva adelante el club.
La iniciativa tiene un objetivo que va más allá de seguir un partido de fútbol: permitir que los hinchas que no puedan viajar estén cerca del equipo en una definición que moviliza a toda la ciudad. La posibilidad de llenar el estadio para alentar a la distancia entusiasma al propio Mancini, que imaginó una postal especial para acompañar al plantel en busca del ascenso.
“Yo tengo una teoría. Si conseguimos hacer una pantalla como la gente, llenamos La Visera también. Tengo mucha fe, mucha fe. El hincha de Cipo nos va a ir a acompañar allá y el que no pueda viajar… sería un lindo regalo para ellos y un lindo mimo hacia la gente”, expresó el presidente.
Una pantalla, una ciudad y un mismo sentimiento
La idea de reunir a los simpatizantes en el estadio tiene un significado especial para el mundo albinegro. No se trata solamente de colocar una pantalla y transmitir los 90 minutos: el desafío es generar un espacio para que familias, amigos y generaciones de hinchas puedan compartir la tensión, la emoción y la esperanza de una final por el ascenso directo a la Primera Nacional.
Mancini también destacó que una convocatoria de esas características sería un reconocimiento para todos los que forman parte del club y acompañaron al equipo durante la campaña. En ese sentido, mencionó al plantel, al cuerpo técnico, al cuerpo médico, a los utileros y a los dirigentes.
“Llenar La Visera acá sería más que histórico”, remarcó, aunque aclaró que la iniciativa todavía depende de cuestiones concretas que deben resolverse antes de anunciarla oficialmente.
El alquiler de las pantallas, su disponibilidad, los costos de instalación y la logística para garantizar su funcionamiento son algunos de los aspectos que la dirigencia debe contemplar. También preocupa el factor climático, ya que una transmisión al aire libre requiere prever las condiciones necesarias para que el evento pueda desarrollarse con normalidad.
“No es llegar y decir: ‘Alquilemos un par de pantallitas’. Alguien las tiene que cuidar, tiene que estar ahí, instalarlas y organizar todo”, explicó Mancini, consciente de que una convocatoria masiva necesita planificación y recursos.
El sueño del ascenso también se juega en Cipolletti
Mientras el club avanza con la organización de los colectivos y las entradas para los hinchas que viajarán a Córdoba, la posibilidad de habilitar una pantalla gigante mantiene abierta otra alternativa para acompañar al equipo desde casa. Por ahora, no hay una decisión tomada ni un lugar confirmado para la transmisión.
La dirigencia busca encontrar una opción viable para que la distancia no sea un impedimento y para que el aliento albinegro también se haga sentir desde el Alto Valle. La Visera aparece como el escenario ideal, aunque la definición dependerá de las gestiones en marcha.
“Dentro de todo este baile hermoso que estamos viviendo, sería ideal”, resumió el presidente.
Cipolletti está ante una oportunidad histórica y la expectativa desborda los límites del campo de juego. Algunos hinchas estarán en San Francisco, otros seguirán la final desde sus casas y muchos esperan que se concrete la posibilidad de reunirse en un mismo lugar para alentar al Capataz.
El objetivo está claro: que nadie se quede afuera de una jornada que puede marcar un antes y un después para el Albinegro. Si los números y la organización lo permiten, La Visera podría convertirse en el punto de encuentro de una ciudad que sueña con el ascenso y quiere empujar a Cipo hasta el final.