La espera terminó. Después de 22 años de frustraciones, golpes duros y temporadas quedando a las puertas de la gloria, el Arsenal volvió a conquistar Inglaterra. El empate 1-1 del Manchester City frente al Bournemouth desató el festejo anticipado de los Gunners, que se consagraron campeones de la Premier League cuando todavía restan dos fechas para el final del campeonato.
El conjunto dirigido por Mikel Arteta, con Gabriel Heinze como uno de sus ayudantes de campo, volvió a escribir una página dorada en la historia del club y levantó su título número 14 en la máxima categoría inglesa. Una conquista cargada de emoción para un equipo que parecía tener el trofeo en las manos durante gran parte de la temporada, pero que en las últimas jornadas sufrió una fuerte caída futbolística que le abrió la puerta al City.
Sin embargo, cuando la presión parecía jugarle una mala pasada y el fantasma de otro subcampeonato empezaba a sobrevolar Londres, Arsenal reaccionó en el momento justo. Ganó partidos clave en el cierre y terminó aprovechando el inesperado tropiezo de los Ciudadanos, que dejaron escapar puntos vitales ante Bournemouth y se quedaron sin chances matemáticas de alcanzar la cima.
La consagración tiene un sabor todavía más especial porque rompe con años de dominio casi absoluto del Manchester City y también del Liverpool en Inglaterra. Los Gunners no gritaban campeón desde la histórica temporada 2003/04, aquella de “Los Invencibles” liderados por Arsène Wenger que quedó marcada para siempre en el fútbol mundial.
El título también significó una enorme alegría para Piero Hincapié, que logró su primera Premier League con la camiseta del Arsenal y se convirtió en el segundo futbolista ecuatoriano en conquistar el torneo inglés después de Antonio Valencia. El defensor fue creciendo con el correr de la temporada y terminó siendo una pieza importante dentro del plantel campeón.
Mientras Londres explota de felicidad, Arteta termina de consolidar un proyecto que devolvió al Arsenal a la elite del fútbol europeo. El entrenador español apostó por un equipo joven, agresivo y con personalidad para soportar una definición cargada de tensión.
El próximo domingo, cuando visite al Crystal Palace, Arsenal levantará oficialmente el trofeo ante la mirada de miles de hinchas que esperaron más de dos décadas para volver a ver a su equipo en la cima de Inglaterra. Y esta vez, el grito de campeón retumbó más fuerte que nunca en el Emirates Stadium.