La Selección Argentina cerró su última presentación en el país antes del Mundial con una goleada categórica ante Zambia en La Bombonera. El equipo de Lionel Scaloni se impuso con autoridad y sin sobresaltos, en una noche que fue de menor a mayor y terminó en fiesta ante su gente.
Desde el arranque, la Albiceleste se adueñó de la pelota y del ritmo del partido, aunque en los primeros minutos le costó transformar ese dominio en situaciones claras. Sin embargo, logró destrabar el encuentro con una gran jugada colectiva: Leandro Paredes filtró para Lionel Messi, que dentro del área asistió a Julián Álvarez, quien definió con precisión para abrir el marcador.
Con el control asegurado, Argentina manejó los tiempos y encontró el segundo golpe sobre el cierre del primer tiempo. A los 43 minutos, Messi apareció en el área y definió con calidad para estirar la ventaja en un partido que parecía tranquilo pero sin demasiada profundidad.
En el complemento, el campeón del mundo no bajó la intensidad y rápidamente amplió la diferencia. Nicolás Otamendi, de penal a los primeros minutos, puso el 3-0 y terminó de encaminar una noche sin sobresaltos.
Con el correr de los minutos, el dominio se hizo cada vez más marcado y el equipo de Scaloni transformó la victoria en goleada. Thiago Almada presionó alto y forzó un error defensivo que derivó en un gol en contra para el 4-0, reflejando la superioridad absoluta de la Selección.
Ya en tiempo de descuento, Valentín Barco le puso el broche de oro a la noche tras una buena jugada colectiva, marcando el quinto y desatando la fiesta en La Bombonera.
Fue final en Buenos Aires y la Selección Argentina se despidió de su gente con una actuación convincente, dominio total y una goleada que sirve para recuperar sensaciones de cara a lo que viene. La próxima parada ya será fuera del país, en la antesala de un nuevo desafío mundialista.