Nacho Malcorra no dejó pasar las acusaciones que aparecieron después de la derrota de Independiente ante Rosario Central. El volante quedó apuntado por una acción que pudo cambiar el partido y, ante los comentarios que cuestionaron su actitud por su pasado en el Canalla, decidió salir a responder con un descargo fuerte.
La jugada que encendió el enojo ocurrió cuando el encuentro estaba 1-1 y el Rojo buscaba ponerse en ventaja. Ignacio Malcorra recibió dentro del área, con Gabriel Ávalos ubicado en una posición favorable para definir, pero la resolución no salió como esperaba. La pelota terminó sin fuerza en las manos del arquero y las redes explotaron de inmediato.
El malestar de los hinchas no se limitó al error futbolístico. Su identificación previa con Rosario Central hizo que algunos comentarios fueran mucho más lejos y pusieran bajo sospecha su entrega. Frente a eso, Ignacio Malcorra eligió contestar desde sus redes, con una frase directa para cortar cualquier especulación.
"Loco, me pueden tratar de perro, de lo que quieran. Pero ir para atrás, NUNCA. En mi cabeza siempre estuvo el pase a Gaby (Ávalos), cuando le voy a pegar me queda larga y me sale mal (era arrancarle la cabeza al arquero)", escribió el futbolista, explicando qué quiso hacer en esa acción que terminó generando tanta bronca.
El mensaje buscó dejar en claro que su intención era asistir a Ávalos y no definir de esa manera. Al mismo tiempo, el volante admitió que la ejecución fue mala, algo que quedó expuesto en una jugada demasiado importante para un equipo que necesitaba seguir con vida en el torneo.
Después de esa explicación, Nacho Malcorra también intentó acercarse al dolor de los hinchas por la eliminación. "Yo elegí venir a este club gigante a poder ganar algo... Perdón por el resultado y no poder seguir avanzando", agregó, con un pedido de disculpas que apuntó más al golpe colectivo que a la jugada puntual.
Independiente deberá ahora reordenarse después de una caída que dejó frustración, reproches y una discusión inesperada alrededor de uno de sus jugadores. Para Malcorra, el descargo funcionó como una forma de defender su profesionalismo en medio de una noche en la que el error deportivo se transformó en sospecha pública.