Un suspiro duró la participación de Lucas Martínez Quarta en el Superclásico. Cuando recién empezaba a acomodarse en el fondo, el zaguero cenral de River Plate vio la tarjeta roja a los nueve minutos del primer tiempo por un agarrón por la espalda al uruguayo Miguel Merentiel. Entre silbidos e insultos se retiró del campo de juego de La Bombonera, pero antes de irse a las duchas le dedicó un picante gesto a la hinchada de Boca Juniors.
Masticando bronca, cabizbajo y pasado de revoluciones, El Chino enfiló hacia un costado de la cancha, juntó las dos manos y formó un 3 a 1 con los dedos, en alusión al resultado con el que el Millonario le ganó al Xeneize la final de la Copa Libertadores 2018 en Madrid.
El defensor central fue titular aquella noche histórica del 9 de diciembre en la capital española. Por eso decidió responder a los chiflidos con una chicana hiriente. No fue necesario levantar la mirada y cruzarse con la gente de la popular.
Según la web de El Grafíco esta acción se convirtió en la segunda roja más rápida en la historia de los Superclásicos, únicamente por detrás de la que vio Reinaldo Merlo a los ocho minutos, también en el Estadio Alberto J. Armando en un duelo que terminó 1-0 en favor del Xeneize. Si el árbitro hubiera tomado la decisión de echarlo instantáneamente sin recurrir al videoarbitraje, hubiera supuesto un récord absoluto, ya que Martínez Quarta cometió la falta cuando el reloj marcaba seis minutos y 27 segundos.