La final del Torneo Apertura no terminó solamente con la consagración de Belgrano ni con la bronca de River por el golpe recibido en Córdoba. En plena entrega de medallas, Gonzalo Montiel quedó apuntado por un gesto que muchos interpretaron como una señal directa hacia Chiqui Tapia.
La escena ocurrió sobre el escenario montado en el estadio Mario Alberto Kempes, cuando los futbolistas del Millonario subieron a recibir el reconocimiento por el segundo puesto. Mientras Juan Fernando Quintero sí tuvo contacto con el presidente de la AFA, el lateral siguió su camino sin detenerse.
El recorte empezó a moverse rápido en redes y, como suele pasar en este tipo de situaciones, cada usuario encontró una lectura distinta. Entre los comentarios que más se repitieron aparecieron frases como “Pasó de largo”, “Estaba caliente” y “Lo bien que hizo”, que terminaron alimentando la sospecha sobre el malestar del jugador.
No fue el único detalle que llamó la atención. Antes de abandonar la tarima, Gonzalo Montiel también se sacó la medalla de subcampeón, un gesto que se sumó a la imagen anterior y reforzó la idea de que el clima dentro del plantel de River estaba cargado de bronca por la forma en la que se escapó el título.
El episodio apareció en un momento sensible para el defensor, que fue incluido por Lionel Scaloni en la prelista de 55 futbolistas de la Selección argentina para el Mundial 2026. Con la nómina definitiva cada vez más cerca, cualquier imagen alrededor de un campeón del mundo toma otra repercusión.
Mientras tanto, Chiqui Tapia eligió expresarse públicamente por la consagración de Belgrano y saludó al club cordobés en redes. “¡Felicitaciones, campeón! Un gran abrazo a Luifa Artime, a la Comisión Directiva, al plantel y a toda la gente del Pirata que está viviendo uno de esos días que no se van a olvidar jamás. A disfrutar de este merecidísimo primer título en Primera División. ¡Salud!“, escribió.
La derrota de River había sido especialmente dura: empezó arriba con un gol de Facundo Colidio, volvió a ponerse en ventaja con Tomás Galván y terminó cayendo por los dos tantos agónicos de Nicolás “Uvita” Fernández. En ese cierre caliente, la imagen de Montiel pasando sin saludar a Tapia quedó como una postal incómoda de una final que todavía sigue dejando ruido.