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Quién es Franco Alfaro, el joven de Las Ovejas que cumplió el sueño de llegar al fútbol argentino

Dejó su pueblo en el norte de Neuquén a los 13 años para perseguir una pelota. Pasó por pruebas en River, Boca y Tigre, volvió a empezar tras la pandemia y hoy, con apenas 20 años, debutó en la Primera de Almirante Brown. 

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A 500 kilómetros de los grandes estadios nació un sueño.

A 500 kilómetros de la ciudad de Neuquén, entre montañas, caminos del norte provincial y un pueblo donde todos se conocen, nació el sueño de Franco Alfaro. Hoy, ese sueño ya no es solo una ilusión de infancia: el joven de Las Ovejas debutó en la Primera del Club Almirante Brown, dando un paso enorme en su camino dentro del fútbol argentino.

La historia de Franco está atravesada por el esfuerzo, la distancia y la perseverancia. Porque llegar desde un pequeño pueblo neuquino al profesionalismo no fue cuestión de suerte, sino de años de sacrificio, pruebas, viajes y decisiones difíciles.

En diálogo con el programa Entretiempo de AM550, el joven futbolista recordó sus primeros pasos y no ocultó la emoción al hablar de su tierra. “Me crié en mi pueblo, Las Ovejas. Tuve una infancia muy linda, conozco a todo el pueblo y todo el pueblo me conoce. Hay gente muy humilde, muy especial para mí, que siempre me está apoyando en el día a día. Gracias a ellos también se me está dando este tema de jugar al fútbol”, expresó.

Uno de los trofeos que ganó de chico cuando jugaba en Las Ovejas.

Una pelota como primer regalo

Franco creció en una familia apasionada por el fútbol. Según contó, una de las primeras cosas que recibió cuando era niño fue una pelota, un regalo que marcó el inicio de una historia que hoy comienza a escribirse en las canchas del ascenso argentino.

Su formación empezó en Villa Hueney, un club de Las Ovejas cuyo nombre significa “Amigos de Oro”. “Empecé jugando ahí a los seis años. Tengo recuerdos muy lindos de ese club, de personas que aprecio mucho y que siempre me tiraron buenas energías. Aprendí muchísimo”, recordó.

Permaneció en su pueblo hasta los 13 años, cuando tomó una de las decisiones más importantes de su vida: dejar Las Ovejas para mudarse a la capital neuquina y continuar su carrera en Atlético Neuquén.

Con su ídolo Pity Martínez.

Desde muy joven, Franco comenzó a recorrer un camino que conocen muchos chicos del interior: las pruebas en clubes de Buenos Aires. Tuvo oportunidades en Club Atlético River Plate y Club Atlético Boca Juniors, experiencias que, aunque no terminaron en una incorporación definitiva, le dejaron aprendizaje y motivación. “A los 9 o 10 años tuve la chance de probarme en River. Después, a los 15 o 16, Boca hizo una prueba en Las Lajas y quedé preseleccionado para ir a Buenos Aires”, contó.

Más adelante, también fue convocado para realizar una prueba en Club Atlético Tigre. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 interrumpió ese proceso y lo obligó a regresar a Neuquén. Lejos de abandonar, Franco volvió a empezar. “La pandemia me hizo volver, pero por suerte ahora surgió la oportunidad de venir a Almirante Brown y pude quedar. Estoy jugando en Primera y tratando de aprovechar cada momento”, afirmó.

Franco (en el medio) cuando fue a probarse a Boca.

La vida lejos de casa

Hoy Franco vive en una pensión del club en Buenos Aires, acompañado por otros jóvenes futbolistas que persiguen el mismo objetivo. Su rutina comienza a las 6 de la mañana. Desayuna, se dirige al entrenamiento, trabaja hasta el mediodía y, cuando el cuerpo se lo permite, suma horas de gimnasio para seguir mejorando. “Son saltos muy grandes. Dejar a la familia y a los amigos cuesta mucho, pero si tenés el apoyo de ellos se hace más llevadero”, reconoció.

A pesar de la distancia, nunca deja de pensar en Las Ovejas, en su familia, sus amigos y toda la gente de su pueblo "que siempre me apoya y los tengo presentes". 

Franco en su paso por Atlético Neuquén

El debut que soñó desde niño

Hace apenas dos semanas, Franco vivió uno de los momentos más importantes de su carrera: debutó oficialmente en la Primera de Almirante Brown. Ingresó en el segundo tiempo y, aunque los nervios eran inevitables, se apoyó en sus compañeros para disfrutar de ese instante que había imaginado desde chico. “Por suerte me sentí cómodo. Traté de llevar el ritmo del juego y hacer las cosas de la mejor manera, sin ponerme nervioso”, relató.

El neuquino se desempeña como volante central, aunque también puede jugar como enganche. Y, como buen hincha de River, reconoce que su gran referente futbolístico es Lionel Messi.

Su historia ya es motivo de orgullo para Las Ovejas, un pueblo que lo vio crecer y que hoy sigue cada uno de sus pasos desde la distancia. Porque detrás de cada entrenamiento, de cada viaje y de cada sacrificio, hay un chico del norte neuquino que nunca dejó de creer en su sueño.

 

La entrevista a Franco Alfaro

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