La bronca por la derrota por 1-0 ante Vasco da Gama en La Bombonera todavía dura en Boca, que quedó obligado a remontar la semifinal de la Copa Sudamericana. Además de eso, la caída terminó con la racha de 17 partidos consecutivos sin perder que tenía Rodolfo Arruabarrena, una marca que se había convertido en la más extensa desde que Juan Román Riquelme asumió como dirigente del club.
La seguidilla había comenzado después de la caída ante O’Higgins en la revancha de los dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana, una serie que Boca terminó ganando por penales. Desde entonces, el equipo había conseguido nueve victorias y ocho empates, con 31 goles a favor y 14 en contra, entre el Torneo Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina y el Vasco se había posicionado dentro de las mejores rachas invictas del Xeneize en este siglo, superando los 16 encuentros sin derrotas que consiguió Miguel Ángel Russo en 2020.
El tropiezo ante Vasco Da Gama frenó la marca en el momento más exigente del semestre y dejó al Xeneize con la obligación de ganar la revancha para mantener vivo el objetivo de llegar a la final continental. Además, Arruabarrena quedó a un paso de superar su propia marca, ya que había logrado 18 partidos sin perder entre enero y mayo de 2015, durante su primer paso.
No hay más invicto de local
Otra de las rachas que se terminó fue el invicto como local de Boca en este semestre. El conjunto de La Ribera volvió a perder como local después de su derrota el 28 de mayo, por 1-0 ante Universidad Católica en la Copa Libertadores, una caída que determinó su salida de la competencia en fase de grupos. La victoria también fue histórica para Vasco da Gama, que consiguió su primer triunfo oficial ante el conjunto argentino.