Parecía la noche perfecta para Cristiano Ronaldo. El clima de fiesta invadía el estadio en Riad cuando el Al Nassr ganaba 1-0. Pero a los 97 minutos, un blooper de Abdulelah Al Amri terminó en gol en contra y selló el empate del Al-Hilal. El 1-1 agónico no sólo le arruinó la fiesta al astro portugués, sino que en la tribuna desató un verdadero caos.
Cristiano Ronaldo, entre la incredulidad y la bronca
Las cámaras captaron una de las imágenes más fuertes de la jornada. Cristiano Ronaldo, ya sentado en el banco de suplentes tras haber sido reemplazado a los 82 minutos, reaccionó primero con una sonrisa nerviosa y luego con una mirada perdida, sin entender cómo el primer título en Arabia Saudita se había escapado de sus manos.
La violencia volvió a empañar al fútbol
Más allá del agónico empate, un resultado dentro de todo esperable, lo más grave ocurrió en las tribunas. La tensión acumulada derivó en una batalla campal entre simpatizantes de ambos equipos.
Vestidos con las tradicionales túnicas sauditas, muchos hinchas protagonizaron escenas de extrema violencia: golpes, palazos y lanzamiento de objetos en distintos sectores del estadio. Incluso algunos asistentes y personas vinculadas al evento quedaron atrapadas en medio de los disturbios.
Cómo quedó la pelea por el campeonato
Pese al golpe anímico, Al-Nassr y Cristiano Ronaldo aún dependen de sí mismos para quedarse con el título de la istar la Saudi Pro League. Sólo necesitan sumar dos puntos asegurar el campeonato.
Qué viene para Al Nassr
El equipo dirigido por Jorge Jesús deberá afrontar la última fecha sin margen de error y con un fuerte impacto emocional tras dejar escapar la victoria ante Al-Hilal que parecía asegurada. Mientras tanto, Cristiano Ronaldo buscará sumar un nuevo título internacional en una temporada donde volvió a ser determinante. Determinante tanto dentro como fuera de la cancha.