El Real Madrid llegó al peor momento posible justo antes del Clásico frente al Barcelona. Mientras el equipo ya mira de lejos la pelea por los títulos y atraviesa una temporada para el olvido, puertas adentro el vestuario merengue parece una bomba a punto de explotar. Peleas entre compañeros, grupos divididos, jugadores enfrentados con el cuerpo técnico y un clima irrespirable sacuden a la Casa Blanca en la previa de un duelo que puede terminar de hundir al gigante español.
La tensión quedó expuesta en las últimas horas luego de que trascendiera un fuerte cruce entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni durante un entrenamiento en Valdebebas. Todo comenzó por una entrada fuerte en medio de un ejercicio reducido, pero rápidamente la situación escaló entre empujones, insultos y una discusión que continuó incluso después de terminada la práctica. El vestuario tuvo que intervenir para evitar que el episodio pasara a mayores.
Sin embargo, lejos estuvo de ser un hecho aislado. Días antes también se habían cruzado Antonio Rüdiger y Álvaro Carreras en otra práctica caliente, reflejo de un grupo que ya no logra contener la tensión acumulada tras una campaña sin títulos y cargada de frustraciones.
El problema ya no pasa solamente por los resultados. Según trascendió desde España, varios futbolistas directamente cortaron relación con el entrenador Álvaro Arbeloa. La falta de diálogo entre parte del plantel y el DT encendió todavía más las alarmas en un club donde históricamente el vestuario suele pesar tanto como lo futbolístico.
Las diferencias internas también muestran una grieta entre los referentes y los más jóvenes. Y ahí apareció el nombre de Franco Mastantuono. El argentino, que llegó hace poco al club y es considerado una de las grandes apuestas a futuro, quedó en el centro de la escena luego de protagonizar algunos cortocircuitos silenciosos con referentes del plantel.
Según revelaron medios españoles, Mastantuono rompió sin querer ciertas “reglas no escritas” del vestuario. El juvenil acostumbraba llegar temprano al predio y utilizar primero las camillas y zonas de recuperación, algo reservado históricamente para los jugadores de mayor trayectoria. Cuando manifestó su incomodidad por esos privilegios ante Xabi Alonso, varios pesos pesados no lo tomaron nada bien y el argentino quedó marcado dentro del grupo.
Como si faltara algo más, también explotó la polémica alrededor de Kylian Mbappé. El delantero francés, lesionado, apareció disfrutando unos días en Italia y París junto a la actriz Ester Expósito mientras el equipo atraviesa uno de sus momentos más delicados. La situación generó malestar interno y obligó a Arbeloa a enviar un mensaje puertas adentro con una frase que hizo ruido en todo Madrid: “No existe, ni existirá, un jugador más grande que el Real Madrid”.
El contexto deportivo termina de completar el cóctel explosivo. El Madrid quedó eliminado de la Champions League y la Copa del Rey, mientras que en La Liga ya prácticamente entregó la corona. Barcelona le sacó una ventaja decisiva y podría consagrarse justamente en el Clásico del domingo, delante de un rival golpeado, dividido y completamente fuera de eje.