No cabe duda, que el Real Madrid quiso correr más de la cuenta con Franco Mastantuono. El talento argentino llegó al Bernabéu con 18 años recién cumplidos, tras poco más de una temporada en el primer equipo de River Plate. En Sudamérica demostró que tiene calidad y potencial para convertirse en un jugador diferencial, pero el salto al fútbol europeo está siendo más complejo de lo previsto.
En ese contexto, el futuro inmediato del volante comienza a definirse en el Real Madrid. En días considerados decisivos por la dirigencia y el cuerpo técnico, el club blanco tomó una postura clara respecto al joven futbolista argentino, no habrá cesión ni salida en este mercado, sino una planificación deportiva concreta para que vuelva a ganar protagonismo.
Desde Valdebebas entienden que enero representa una oportunidad clave. El Real Madrid no tiene previsto incorporar refuerzos ofensivos en este tramo de la temporada y, además, la plantilla ha sufrido modificaciones que abren espacios en ataque. En ese escenario, Mastantuono aparece como una alternativa real dentro de la rotación que maneja el entrenador. La ausencia temporal de Brahim Díaz, inmerso en la Copa Africana, la lesión de Mbappé y la salida de Endrick reducen las variantes ofensivas y refuerzan la idea de retener al argentino y darle minutos.
Una conversación sincera con Xabi Alonso
El plan del cuerpo técnico es claro. Integración progresiva, sin apurar tiempos ni cargarle responsabilidades excesivas. Mastantuono ya había tenido un inicio de temporada prometedor (titular en nueve de los primeros 14 encuentros y solo se quedó sin jugar ni un minuto en dos de ellos), pero una pubalgia lo marginó durante varias semanas, cortando su continuidad.
En ese proceso fue clave una conversación sincera con Xabi Alonso en Valdebebas, un intercambio directo que sirvió para volver a encauzar el camino y trazar un plan específico con un único objetivo: que el futbolista vuelva a encontrarse dentro del campo. Las verdades a la cara, coinciden desde dentro, siempre ayudan a ambas partes. Se marcaron aspectos a mejorar y otros que deben subir de nivel en su juego, siempre desde una mirada constructiva. La actitud, subrayan puertas adentro, nunca estuvo en discusión y no formó parte de los temas a corregir.
Con la lesión ya superada y un escenario más favorable en cuanto a competencia interna, el cuerpo técnico considera que es el momento adecuado para reinsertarlo de manera sostenida en el esquema blanco. La intención es que recupere ritmo, confianza y protagonismo dentro de un once que ha visto el resurgir de Rodrygo. En el caso del argentino, se valora mucho su proyección, versatilidad y madurez futbolística, y por eso descartó cualquier movimiento que implique perder control sobre su evolución. Enero, entonces, no será un mes de transición, sino el inicio de una nueva etapa en el desarrollo de Mastantuono, con un plan específico y expectativas claras.
Fuente: Diario Marca