Tigre cumplió el objetivo, aunque debió sufrir mucho más de lo esperado. El Matador cayó 2-1 frente a Nacional de Uruguay en el estadio José Dellagiovanna, pero hizo valer el contundente 3-0 conseguido en Montevideo y se quedó con la serie para avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Lo que parecía una noche tranquila para el conjunto de Victoria terminó convirtiéndose en una verdadera prueba de carácter. Nacional salió decidido a buscar una remontada histórica y durante gran parte del encuentro puso contra las cuerdas al equipo de Diego Dabove.
La primera mitad fue toda del conjunto uruguayo. Con intensidad, presión alta y mucha agresividad ofensiva, el Bolso encontró rápidamente el gol que necesitaba para alimentar la ilusión. A los 11 minutos, Maxi Gómez aprovechó una equivocación en la salida de Tigre y definió para establecer el 1-0.
Lejos de conformarse, Nacional siguió atacando y encontró premio nuevamente antes del descanso. Maximiliano Silvera apareció para marcar el segundo tanto de la noche y encender todas las alarmas en el estadio José Dellagiovanna.
Con el 2-0 parcial, la serie quedó completamente abierta. Tigre, que había llegado a la revancha con una cómoda ventaja de tres goles, se fue al entretiempo sufriendo y sin respuestas futbolísticas ante el empuje del conjunto uruguayo.
En el complemento, Nacional mantuvo la iniciativa y siguió buscando el gol que lo acercara todavía más a la hazaña. Sin embargo, cuando el escenario parecía complicarse para el Matador, apareció una de las jugadas más importantes de la noche.
Santiago López Grobin encontró espacios en ataque y convirtió el descuento que cambió el rumbo de la eliminatoria. El 2-1 no solo le devolvió tranquilidad a Tigre, sino que obligó a Nacional a marcar dos goles más para forzar los penales.
A partir de allí, el conjunto argentino administró mejor los tiempos del partido, sostuvo la diferencia global y logró contener los intentos desesperados de un rival que nunca bajó los brazos.
El pitazo final desató el alivio en Victoria. Aunque perdió el partido y estuvo lejos de mostrar su mejor versión, Tigre logró el objetivo principal: clasificar a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El equipo de Diego Dabove hizo valer la gran ventaja obtenida en Uruguay y terminó imponiéndose en el resultado global de la serie. Con sufrimiento, personalidad y un gol decisivo de Santiago López Grobin cuando más lo necesitaba, el Matador sigue en carrera en el plano internacional y ahora ya piensa en el próximo desafío continental.