El Autódromo de Centenario fue testigo de una jornada especial para Tomás Ojeda. El piloto neuquino se presentó ante su gente en la Fórmula 2 y dejó una imagen positiva, con una clasificación en la que fue de menor a mayor y logró meterse en ritmo frente a rivales de experiencia.
“Fue un muy lindo arranque. Lo dimos todo desde las pruebas hasta la clasificación”, contó Ojeda, quien supo adaptarse a las condiciones y mejorar vuelta tras vuelta.
El progreso fue evidente con el correr de la jornada. “En la primera tanda estábamos a cinco segundos, pero fuimos mejorando y en la clasificación quedamos a un segundo ocho. Es muy bueno para nosotros”, explicó, destacando el trabajo del equipo y la evolución en pista.
En su regreso a correr en casa, el neuquino no solo cumplió, sino que dejó en claro que tiene con qué ilusionarse. “Tenemos ritmo, tenemos auto y equipo. Sabemos que podemos estar ahí”, aseguró, confiado de cara a lo que viene.
Uno de los puntos altos fue la largada, donde logró avanzar posiciones. “Largamos muy bien, pasé a dos autos y después fuimos aprovechando las oportunidades”, relató, entendiendo que ese aspecto será clave en la final.
El factor local también jugó su partido. Con el apoyo del público y el conocimiento del circuito, Ojeda vivió una jornada especial. “Correr acá me da una motivación increíble”, remarcó.
La presentación en Centenario dejó buenas sensaciones y una base sólida para lo que viene. Con la final programada para este domingo, el objetivo será seguir creciendo y meterse en la pelea.