Lucas Zelarayán no es un talento escapado de los mercados de pases, sino un hincha de Belgrano de Córdoba que volvió para jugar en el club de sus amores y cumplir el sueño del pibe de dar la vuelta olímpica.
El capitán y emblema del Pirata rechazó propuestas de River y Boca para continuar su trayectoria, pero a los 33 años de edad eligió jugar en su casa.
El cordobés partió al exterior en 2016 con destino a México y en el exterior se mantuvo 9 años, siempre en lugares emergentes: Tigres, Columbus Crew de Estados Unidos y el Al-Fateh de Arabia Saudita.
El 2025 fue el momento de su regreso y, junto a él, lo hizo otro nombre muy importante como Franco Mudo Vázquez, de notable trayectoria en el fútbol de Europa.
“En su momento agradecí el interés de clubes tan grandes como Boca y River por mí, pero siempre dije que soy hincha de Belgrano. Quería intentar salir campeón acá”, explicó en la entrevista posterior a la final contra el Millonario.
Con la naturalidad que lo caracteriza, el enganche de los goles lindos confió que en el camino al Mario Alberto Kempes con el plantel recordó sus viajas procesiones al ex Chateau para alentar al club. “Me vi reflejado en todas las personas que venían caminando esta tarde”.
Sentido de pertenencia
Para Zelarayán, una de las claves de esta consagración histórica, la primera de la B en la máxima división, fue el sentido de pertenencia. “Soy muy hincha de este club, toda mi familia. Mis compañeros lo saben porque los vuelvo locos”, describió en detalles.
Ahora, Belgrano podrá comenzar a prepararse de cara a la primera participación en la Copa Libertadores del 2027, lo que seguramente se convertirá en una locura para el barrio de Alberdi.
Sin dudas que el 10 será piedra fundacional de lo que venga para adelante, ya en el campo internacional.