El nuevo esquema de coparticipación en Río Negro no es un simple reparto de fondos: es una batalla política que definirá el futuro de las ciudades y puede influir en las elecciones provinciales del año próximo. La antinomia histórica Roca-Cipolletti vive un nuevo capítulo. Se disputan el liderazgo del Alto Valle, de la zona más poblada de Río Negro. Mientras Viedma observa cómo pierde terreno en silencio. La distribución por población según el Censo 2022 apenas le quita dos puntos al municipio de la familia Soria, pero el golpe real será mucho más duro si prospera la incorporación de los municipios del Alto Valle Este como productores de petróleo. En tanto que la gestión de Rodrigo Buteler podría sumar casi un 25% más de ingresos en ese rubro.
Aunque las críticas apunten al gobierno provincial, la herida de Roca tiene raíces más profundas y variadas como la falta de radicación de empresas y la constante migración de sus vecinos para buscar trabajo en la zona de la confluencia. Pero hay un antecedente que no se puede pasar por alto y debe ser tenido en cuenta: en 2008, Martín Soria votó las leyes que recortaron el ejido roquense y dejaron afuera el perilago de Casa de Piedra, en ese trayecto se concentran los pozos petroleros que hoy dividen las regalías. La Corte Suprema ratificó ese límite en 2023. La ciudad carga con ese lastre que con una nueva distribución y la incorporación de más municipios petroleros, se traduce en menos regalías. Y menos protagonismo en la zona económicamente más activa de la provincia.
En cambio, Cipolletti, emerge apoyado en la generación de recursos de Vaca Muerta y el gigante Neuquén. Ese viento de cola lo aprovecha Buteler para poner en valor su gestión y por caracter transitivo también el gobernador Alberto Weretilneck, su padrino político. Con un 25% más de ingresos, el intendente puede proyectar una posible reelección y una buena elección le aportaría al oficialismo provincial un caudal de votos importante, teniendo en cuenta que la batalla con Anibal Tortoriello en la ciudad será muy dura.
El gobierno provincial es consciente que un nuevo reparto en la coparticipación genera mucha tensión. El propio mandatario aseguró que habrá un mecanismo de compensación para que ningún municipio cobre menos de lo que recibe hoy. La promesa busca calmar a los intendentes que aparecen en rojo en las simulaciones, pero todavía no se conocen los detalles de cómo funcionará y de qué manera llegarán esos fondos. La incertidumbre persiste, y los municipios más afectados reclaman garantías.
El Censo 2022 es el generador del conflicto. El Gobierno insiste en utilizarlo como base metodológica para modificar la vieja ley de coparticipación, vigente desde 1991. El polémico registro realizado en pandemia y con muy poco rigor estadístico, casi igualó a Roca y Cipolletti en cantidad de habitantes, un dato que golpea el orgullo roquense: la ciudad que siempre se consideró más grande ahora aparece en pie de igualdad con su rival histórico. Para Cipolletti, en cambio, es una evidencia que refuerza su narrativa de crecimiento y modernización.
Y la política se recalienta. La baja de recursos, sobre todo con la incorporación de los municipios del Alto Valle Este, Mainqué, Huergo, Godoy y Regina como productores de petróleo hace que la torta sume más porciones. La catrielense Daniel Zalsoto prometió ir a la Justicia. También lo sufre María Emilia Soria puede tener una merma considerable de ingresos, justo cuando debe definir si será candidata a gobernadora y utiliza su gestión municipal para promocionar su figura en toda la provincia.
Precisamente Soria fue la única intendenta que no concurrió al llamado del gobernador para comenzar con el debate de la nueva ley de coparticipación y municipios petroleros. Esa ausencia, justificada por no encontrarse en la región, fue cuestionada por sus compañeros peronistas. Se molestaron porque era el momento preciso para erigirse como la representante del partido y adoptar la posición de candidata
La tensión interna en el peronismo es real. Sobre todo con el coqueteo permanente con Tortoriello, lanzado candidato. Nada hace presumir de que el empresario del transporte, hoy en las filas de La Libertad Avanza pueda ir en alianza con el peronismo. Ideológicamente estan en las antípodas. Pero desde el núcleo de poder de la familia que gobierna Roca desde 2003, se escucharon voces que terminan por beneficiar al cipoleño. Por ejemplo, el bloque que preside el ultrasorista José Luis Berros denunció un manejo político de la causa Techo Digno que entre otros intendentes, tiene como acusado al hoy diputado y una defraudación por 5 mil millones de pesos cuando estaba al frente del municipio de Cipolletti.
También cruje el oficialismo. Viedma también sufre una caída del 10% con la nueva coparticipación. Y tuvo repercusiones inmediatas: Laura Sierra, pareja del vicegobernador Pedro Pesatti, se despidió de la Asamblea partidaria y dejó en claro su desacuerdo con el manejo hacia la capital provincial. El gesto profundiza la distancia entre Weretilneck y su vice, una fractura que se suma a la incertidumbre por el futuro de JSRN.
La fecha límite para llegar a un acuerdo por la coparticipación es el 31 de marzo. La disputa va más que el reparto de fondos: es el campo de batalla donde se define quién manda en Río Negro. En ese tablero, con las figuras de poder ya posicionadas, cada punto perdido es poder, influencia y futuro político. La guerra recién empieza, y nadie quiere quedar del lado de los derrotados.