El Senado de la Nación aprobó la reforma de la Ley de Biocombustibles, una iniciativa impulsada con un fuerte respaldo de los gobernadores que busca incrementar los porcentajes de mezcla en los combustibles y promover el desarrollo de las economías regionales del norte y centro del país. El proyecto obtuvo 41 votos a favor y 25 en contra, y ahora fue girado a la Cámara de Diputados para completar su tratamiento legislativo.
La votación contó con el apoyo de La Libertad Avanza, el PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales, mientras que el interbloque peronista, el espacio Movere de Santa Cruz y el radical Maximiliano Abad expresaron su rechazo.
Durante el debate, uno de los ejes centrales giró en torno a la política energética, la protección de las capacidades productivas y las reglas de competencia para el sector pyme.
Bioetanol: cómo se escalonan los cortes
En el caso del bioetanol, la norma establece que se mantendrá por un año el corte del 12% para luego elevarlo al 15%. Durante la vigencia de la ley, se preservará la paridad de origen: un 6% para el bioetanol producido a partir de caña de azúcar y un 6% para el elaborado a partir de maíz.
Este incremento gradual podría dinamizar la demanda para las industrias azucareras y maiceras de provincias como Tucumán, Jujuy y Córdoba, aunque el beneficio concreto dependerá de la distribución final de los volúmenes entre los productores.
Biodiésel: porcentajes, pymes y excepciones
Por su parte, el proyecto eleva los cortes obligatorios de biodiésel del 7% al 10%, aplicándose a los doce meses de sancionada la ley.
Tras las negociaciones legislativas para destrabar el debate, se modificó el esquema original para las empresas no integradas (pymes): tendrán un piso asegurado de participación en el mercado del 6,5% al año de sancionada la ley, que se reducirá al 5,5% en 2029, al 5% en 2030 y se fijará en un 4% desde 2031 hasta 2036.
Asimismo, la normativa contempla una serie de excepciones a la mezcla obligatoria con biodiésel. Quedarán al margen el gasoil o diésel oil comercializado para embarcaciones fluviales y marítimas, minería, combustibles de primer llenado, gasoil antártico, formulación de lodos de perforación en yacimientos, centrales eléctricas y zonas frías patagónicas, además de otras excepciones que la autoridad de aplicación determine mediante acto fundado para resguardar el abastecimiento ante situaciones de escasez o cuestiones técnicas.
Argumentos y contrapuntos por la Ley de Biocombustibles
Desde el oficialismo, la presidenta de la comisión de Minería, Energía y Combustibles, Flavia Royón, defendió la iniciativa al señalar que apunta a preservar la capacidad productiva e incorporar previsibilidad mediante un período de transición hasta 2036. En tanto, legisladores de las provincias productoras ponderaron el impacto positivo sobre las economías del interior.
En la vereda opuesta, referentes del peronismo como el jefe de bloque José Mayans y el senador Fernando Salino cuestionaron el alcance de las facultades delegadas a la reglamentación y advirtieron sobre las consecuencias del nuevo esquema en determinados mercados provinciales. Con el paso a la Cámara baja, el debate sobre el futuro energético y federal del sector continuará en las próximas semanas.