¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Logo Am2022
PUBLICIDAD

Emilio Apud: “Vaca Muerta está cambiando el paradigma económico de la Argentina”

El ex secretario de Energía de la Nación destacó el volumen de inversiones proyectadas, reclamó más infraestructura y capacitación laboral y advirtió que la provincia debe transformar la renta petrolera en nuevas actividades que permitan sostener su economía cuando los hidrocarburos dejen de tener el mismo valor estratégico.

Agregar Mejorinformado en
Agrega Mejorinformado a tus medios preferidos en Google

Por Redacción

Miércoles, 30 de septiembre de 2026 a las 15:27
PUBLICIDAD
El ex funcionario consideró que el desafío central no pasa solamente por extraer petróleo y gas, sino por generar las condiciones para sostener inversiones, mejorar la competitividad y transformar la renta de los recursos naturales en desarrollo de largo plazo.

Emilio Apud, ex secretario de Energía de la Nación, llegó a Neuquén para participar de una charla organizada por Confluencia Republicana, con la mirada puesta en el presente y el futuro de Vaca Muerta. En una entrevista con Mejor Informado sostuvo que el desarrollo hidrocarburífero representa para la Argentina un cambio estructural, aunque rechazó la idea de considerar a la formación como una “salvación” para el país.

Para Apud, el fenómeno energético debe ser entendido como parte de una transformación más amplia, en la que la Argentina puede dejar de apoyarse exclusivamente en su perfil agropecuario para consolidarse también como un país energético y minero. En ese contexto, consideró que el desafío central no pasa solamente por extraer petróleo y gas, sino por generar las condiciones para sostener inversiones, mejorar la competitividad y transformar la renta de los recursos naturales en desarrollo de largo plazo.

“Vaca Muerta no es una salvación”, planteó el ex funcionario, quien señaló que el verdadero objetivo debería ser recuperar un ritmo de crecimiento e inversión que, a su entender, el país perdió durante décadas. Según explicó, el volumen de capital comprometido para los próximos años permite dimensionar la magnitud del proceso. La actividad hidrocarburífera atraviesa una etapa de fuerte expansión y Vaca Muerta concentra la mayor parte de las inversiones petroleras previstas para 2026.

Datos sectoriales ubican las inversiones proyectadas en la formación en torno de los US$12.373 millones durante este año. En paralelo, distintos proyectos de gran escala vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) elevan considerablemente las perspectivas de inversión. Entre ellos se encuentra el proyecto de YPF, presentado por US$25.000 millones, mientras que otros desarrollos también avanzan en la formación neuquina.

El desafío del “derrame”

Uno de los puntos centrales de la exposición de Apud fue el destino de la renta generada por Vaca Muerta. En ese sentido, sostuvo que la discusión sobre cuánto “derrama” la actividad petrolera no debería concentrarse en las empresas, sino en el papel de los Estados.

A su criterio, las compañías cumplen con las obligaciones tributarias, regalías y demás mecanismos establecidos, mientras que son los gobiernos los que deben decidir cómo utilizar esos recursos.

En el caso de Neuquén, valoró que parte de la renta petrolera comience a orientarse hacia obras de infraestructura y no exclusivamente hacia gastos corrientes. Para Apud, esa estrategia puede resultar determinante para que la provincia aproveche el ciclo de expansión hidrocarburífera y construya, al mismo tiempo, una economía capaz de sostenerse más allá del petróleo.

El planteo adquiere especial relevancia porque, según explicó, Vaca Muerta es un recurso no renovable y la provincia debe anticiparse al momento en que los hidrocarburos pierdan parte de su valor económico y estratégico.

Apud señaló que Neuquén debe preguntarse qué actividad quiere tener dentro de 40 o 50 años, cuando el desarrollo de Vaca Muerta ya no genere los niveles actuales de ingresos. En su visión, la respuesta debe comenzar a construirse ahora mediante inversiones en infraestructura, turismo, nuevas actividades productivas y formación de capital humano.

Infraestructura: el cuello de botella 

El ex secretario de Energía también puso el foco en uno de los principales desafíos que enfrenta la expansión de Vaca Muerta: la logística. Uno de los ejemplos que utilizó fue el transporte de arena utilizada en la fractura hidráulica. Según explicó, el traslado desde zonas alejadas genera un costo considerable y una fuerte presión sobre las rutas neuquinas.

Apud mencionó como alternativas la búsqueda de yacimientos de arenas más cercanos a Vaca Muerta, la recuperación del transporte ferroviario y el aprovechamiento de las vías fluviales. La cuestión logística, sostuvo, será cada vez más relevante a medida que aumente la producción. Si el transporte por camión ya genera congestión con los niveles actuales de actividad, advirtió, el problema podría profundizarse si el desarrollo de Vaca Muerta continúa multiplicándose. En ese escenario, consideró que el país debe recuperar criterios de eficiencia en el transporte de cargas y otorgar un papel mayor al ferrocarril y a la navegación fluvial para reducir costos.

La mirada de Apud sobre el futuro de Neuquén trasciende la industria petrolera. El ex funcionario planteó que la renta extraordinaria generada por los hidrocarburos debe convertirse en infraestructura y en nuevas fuentes de actividad económica. La idea, explicó, es evitar que la provincia llegue al final del ciclo hidrocarburífero sin alternativas productivas.

En ese sentido, consideró que la estrategia neuquina de comenzar a orientar recursos hacia infraestructura constituye una señal importante. A su entender, contar con mejores rutas, ferrocarriles, ductos, servicios y conectividad no sólo mejora la calidad de vida, sino que también reduce costos y genera condiciones para atraer nuevas inversiones.

El potencial de Vaca Muerta, además, continúa ampliándose. Un estudio difundido en agosto de 2026 estimó en 30.170 millones de barriles los recursos técnicamente recuperables de petróleo de la formación, casi el doble de la estimación realizada por la Agencia Internacional de Energía de Estados Unidos en 2013.

La incertidumbre política y la llegada de grandes compañías

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la previsibilidad necesaria para atraer capitales internacionales. Apud consideró que los grandes proyectos requieren reglas estables durante períodos prolongados y sostuvo que existe preocupación entre los inversores respecto de la continuidad de las condiciones regulatorias en los próximos años.

Al referirse al futuro del RIGI, expresó sus propios reparos frente a un eventual cambio de las reglas y vinculó ese escenario con la posibilidad de un retorno de políticas que, según su interpretación, desalentarían la inversión privada. Esas apreciaciones corresponden a la posición personal del ex funcionario y no constituyen una proyección sobre el resultado de futuras elecciones.

En materia empresarial, Apud señaló que espera una mayor participación de compañías internacionales de gran escala en Vaca Muerta. Mencionó el ingreso de Continental como una señal de interés y consideró que la presencia de grandes compañías puede generar un efecto demostración para atraer a nuevos inversores.

El desarrollo alcanzado por el shale argentino, sostuvo, permite mostrar una curva de aprendizaje que puede resultar atractiva para empresas que actualmente concentran buena parte de sus operaciones en los yacimientos no convencionales de Estados Unidos.

La falta de mano de obra especializada fue otro de los puntos destacados durante la entrevista. Apud consideró que Neuquén no cuenta actualmente con suficiente personal capacitado para acompañar el crecimiento proyectado de Vaca Muerta y recordó que durante su paso por YPF observó la presencia de técnicos provenientes de otros países para cubrir determinados puestos especializados.

Ante ese escenario, planteó la necesidad de acelerar los programas de capacitación destinados a jóvenes neuquinos. La expansión de la industria, explicó, puede generar una demanda creciente de trabajadores especializados y sería una oportunidad para que la provincia transforme esa demanda en empleo local.

La formación de recursos humanos aparece así como otro de los desafíos estratégicos del desarrollo de Vaca Muerta: no sólo aumentar la producción, sino conseguir que una mayor proporción del valor generado quede vinculada a empresas, profesionales y trabajadores de la región.

Una ventana de oportunidad para Neuquén

Hacia el final de la charla,el ex funcionario insistió en que Vaca Muerta debe ser entendida como una oportunidad para transformar la estructura económica y no simplemente como un nuevo ciclo petrolero. Su planteo combina tres desafíos: aprovechar el crecimiento de la producción, resolver los problemas de infraestructura y logística y utilizar los ingresos extraordinarios para construir actividades que puedan sostener a Neuquén en el largo plazo.

La formación neuquina ya cuenta con una escala de inversiones que excede ampliamente la dimensión de un proyecto convencional. El desafío, según la mirada del ex secretario de Energía, consiste ahora en convertir ese flujo de capital en infraestructura, empleo calificado, nuevas empresas y diversificación económica.

En definitiva, para Apud, el verdadero éxito de Vaca Muerta no se medirá solamente por la cantidad de barriles o metros cúbicos producidos, sino por lo que la provincia y el país sean capaces de construir mientras los hidrocarburos todavía representan una fuente extraordinaria de recursos.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD