La Argentina dio un paso concreto para transformar el potencial de Vaca Muerta en exportaciones de gran escala. La provincia de Río Negro firmó un acuerdo con empresas del sector energético para desarrollar infraestructura de gas natural licuado (GNL), consolidando un nuevo polo exportador en la costa atlántica.
El convenio, encabezado por el gobernador Alberto Weretilneck, establece un régimen fiscal y de estabilidad regulatoria para viabilizar inversiones superiores a USD 15.000 millones.
El proyecto contempla la instalación de dos buques de licuefacción en el Golfo San Matías, que permitirán procesar el gas y exportarlo a mercados internacionales a partir de 2027.
“Es un antes y un después para Río Negro: nos vamos a convertir en la puerta de salida de la energía argentina al mundo”, afirmó el mandatario durante la firma del acuerdo con el consorcio Southern Energy y la firma San Matías Pipeline.
El desarrollo incluye además la construcción de un gasoducto de 471 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con la costa rionegrina, resolviendo uno de los principales cuellos de botella del sistema: la evacuación del gas. La infraestructura permitirá completar toda la cadena de valor, desde la producción hasta la exportación.
El consorcio a cargo —integrado por compañías como YPF, Pan American Energy y Pampa Energía, entre otras— prevé operar los buques con una capacidad conjunta de hasta 6 millones de toneladas anuales de GNL. En paralelo, San Matías Pipeline será responsable del transporte del gas hasta la costa.
El impacto económico se proyecta tanto en inversión como en empleo. Según datos oficiales, el esquema generará ingresos por regalías, cánones y aportes por al menos USD 55 millones en dos décadas, además de un aporte comunitario inicial de USD 36 millones. A esto se suma un ingreso variable atado al precio internacional del GNL.
La iniciativa también apunta a dinamizar la actividad regional, con prioridad para trabajadores y proveedores locales en las etapas de construcción y operación. “Buscamos que esta inversión se traduzca en trabajo real y desarrollo para la provincia”, sostuvo Weretilneck.
Más allá del impacto inmediato, el proyecto marca un cambio estructural en la estrategia energética. Por primera vez, la Argentina avanza en un esquema integrado de exportación de GNL que articula producción, transporte, procesamiento y comercialización externa, en línea con la creciente demanda global de energía.
En ese contexto, Río Negro busca posicionarse como un nodo clave dentro del corredor energético patagónico, capitalizando su acceso al mar y su cercanía con los recursos. La apuesta es convertir a la región en un hub exportador capaz de canalizar el crecimiento de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.
Con este avance, el país comienza a materializar uno de sus principales objetivos energéticos: transformar sus recursos en divisas sostenidas. El desafío, hacia adelante, será sostener la inversión, garantizar infraestructura y mantener reglas de juego estables para consolidar el salto exportador.