El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que el desarrollo de Argentina LNG “es el proyecto más complejo que puede hacer el país” y sostuvo que, por su escala, podría convertirse en el mayor esquema de project finance de la historia de América Latina.
La definición se dio durante un panel en la Offshore Technology Conference 2026, donde Argentina buscó posicionarse como proveedor confiable de energía frente a inversores y empresas de Estados Unidos, Europa y Asia. Allí, el ejecutivo puso en el centro de la estrategia a Vaca Muerta como plataforma exportadora global.
El proyecto Argentina LNG, que YPF impulsa junto a ENI y ADNOC, contempla una inversión superior a los 30.000 millones de dólares e incluye el desarrollo de unos 800 pozos, gasoductos, infraestructura de procesamiento y dos unidades flotantes de licuefacción.
“YPF no podía hacer este proyecto sola”, admitió Marín, al explicar la necesidad de sumar socios internacionales para afrontar una iniciativa de escala global. Según detalló, el objetivo es avanzar este año con la ingeniería contractual y financiera para encaminar la decisión final de inversión.
El CEO evitó dar precisiones sobre los compradores de gas, pero confirmó que existen բանակցaciones avanzadas con mercados de Europa y Asia. En paralelo, destacó que el contexto geopolítico juega a favor de Argentina como proveedor energético, al tratarse de una región alejada de los principales focos de conflicto global.
Marín también subrayó el rol del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como condición clave para viabilizar el proyecto. “Sin RIGI no habría proyecto de GNL posible”, aseguró, al remarcar la importancia de contar con estabilidad fiscal y reglas de largo plazo para atraer financiamiento internacional.
Durante su exposición, el ejecutivo vinculó el desarrollo del GNL con otras obras estratégicas, como el oleoducto Vaca Muerta Sur, y planteó que todo el sistema —desde la producción en Neuquén hasta la salida por Río Negro— debe pensarse como una plataforma integrada de exportación.
En ese marco, estimó que el conjunto de iniciativas podría movilizar inversiones por hasta 130.000 millones de dólares hacia 2031, en lo que definió como un “desafío generacional” para el país.
Ante un auditorio global, el mensaje fue directo: Argentina busca consolidar a Vaca Muerta como un proveedor confiable de energía, con escala, competitividad y capacidad de sostener proyectos de largo plazo en el mercado internacional.