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Jueves 16 de Abril, Neuquén, Argentina
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Neuquén acelera la profesionalización de su cadena energética con el impulso del shale

El salto de inversiones abre una etapa de expansión que empuja a toda la cadena a ganar escala, talento y competitividad global.

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El fuerte desembarco de inversiones en Vaca Muerta abre una oportunidad histórica para Neuquén y el país, pero también deja al descubierto una urgencia: profesionalizar toda la cadena de valor para sostener un crecimiento que promete ser acelerado y de escala global.

Un informe conjunto de LIDE Argentina y Wall Chase advierte que el desarrollo del sector de Oil & Gas ingresó en una fase crítica. Las nuevas condiciones regulatorias, las obras de infraestructura y el impulso de los no convencionales proyectan inversiones anuales superiores a los 15.000 millones de dólares, con metas de producción que apuntan al millón de barriles diarios en el corto plazo.

La consolidación de proyectos como la reversión del Gasoducto Norte y la ampliación del transporte de crudo marcan el inicio de una etapa de expansión que ya no depende sólo del potencial geológico.

El desafío ahora es otro: escalar la operación sin perder eficiencia ni competitividad, en un contexto donde la demanda de servicios, logística y gestión crece al mismo ritmo que la producción.

En ese escenario, la cadena de valor aparece como el principal cuello de botella. Desde proveedores industriales hasta servicios petroleros, el ecosistema que rodea a Vaca Muerta necesita ganar escala, incorporar tecnología y, sobre todo, profesionalizar sus estructuras de gestión para responder a estándares internacionales.

El informe identifica cinco ejes críticos. Por un lado, sostener la productividad alcanzada —que ya ubica a Vaca Muerta en niveles comparables con desarrollos como el Permian en Estados Unidos— sin deteriorar costos ni impacto social. Por otro, garantizar reglas de juego estables que viabilicen proyectos de gran magnitud, especialmente en gas natural licuado (GNL), intensivos en capital y financiamiento externo.

Pero el punto más sensible es el talento. La industria enfrenta una creciente escasez de perfiles ejecutivos capaces de gestionar operaciones complejas, con experiencia en mercados globales y habilidades para integrar variables financieras, tecnológicas y ambientales. La demanda no se limita a las operadoras: por cada puesto directivo en una petrolera, se multiplican las posiciones en empresas de servicios y logística.

Los proyectos de GNL, en particular, funcionan como catalizadores de este cambio. Requieren liderazgo con experiencia en infraestructura a gran escala, estructuras de project finance y estándares internacionales de sostenibilidad, lo que eleva la vara para toda la cadena.

Desde Wall Chase señalan que el mercado ya está virando hacia perfiles ejecutivos “de escala global”, con capacidad de gestionar presupuestos complejos, impulsar procesos de digitalización y cumplir con criterios ESG. En paralelo, se observa un fenómeno de repatriación de talento argentino formado en polos energéticos como Texas, convocado para aportar know-how en esta nueva etapa.

Para LIDE Argentina, el impacto del desarrollo trasciende lo energético: redefine la posición del país en el mapa global y exige estándares más altos de gobernanza, transparencia y calidad institucional. El mensaje es claro: el potencial de Vaca Muerta ya no está en discusión. La diferencia entre capturar o desaprovechar esta oportunidad dependerá de la capacidad de Neuquén y del entramado empresarial de construir una cadena de valor robusta, profesionalizada y alineada con las exigencias de una industria que juega en las grandes ligas.

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