En la última década, el comercio exterior argentino no solo creció, sino que cambió su geografía económica de manera notable. Un informe del Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones (CIG) de la Universidad Austral revela que cinco provincias concentraron el 88% del crecimiento exportador del país entre 2015 y 2025, marcando un fuerte desequilibrio territorial.
Entre ellas, Neuquén se destaca por un fenómeno extraordinario: sus exportaciones se multiplicaron por 33 en apenas diez años, impulsadas principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta, el yacimiento de hidrocarburos no convencionales que atrajo inversiones millonarias y consolidó a la provincia como uno de los polos económicos más dinámicos del país.
Este crecimiento transformó a Neuquén de una economía marginal en términos exportadores a un actor central en el comercio internacional argentino.
El estudio subraya que este dinamismo no es aislado. Provincias como Jujuy y San Juan consolidaron su crecimiento gracias a la minería, especialmente vinculada al litio, mientras que los tradicionales centros agroindustriales de la región Pampeana mantienen la mayor parte de las exportaciones, aunque con menor peso relativo: del 78% al 73% frente al crecimiento de la Patagonia (del 8% al 15%) y del norte del país.
El cambio refleja un nuevo mapa productivo: la energía y los recursos naturales ganan protagonismo frente al modelo agroindustrial histórico. En paralelo, las inversiones estratégicas y la capacidad de desarrollar sectores específicos marcan la diferencia territorial en la generación de divisas.
A nivel macro, Argentina alcanzó en 2025 exportaciones superiores a 87 mil millones de dólares, consolidando un superávit comercial. Sin embargo, el informe enfatiza que el crecimiento se concentra en provincias y sectores capaces de capitalizar recursos y atraer inversiones, lo que evidencia que la capacidad productiva y las políticas territoriales son tan relevantes como los factores macroeconómicos.
“Argentina no enfrenta únicamente un problema de generación de divisas, sino de capacidades territoriales para producirlas de manera sostenible y diversificada”, señala Horacio Augusto Pereira, magíster en Políticas Públicas y autor del informe. La conclusión es clara: el país necesita políticas que reconozcan las diferencias regionales y potencien sectores estratégicos, como energía y minería, para consolidar un crecimiento exportador más equilibrado y sostenible.
El documento completo ofrece un análisis detallado de la evolución del comercio exterior argentino, la estructura de las exportaciones, los complejos productivos y la distribución territorial de las ventas externas, aportando una lectura renovada sobre cómo y dónde se generan las divisas en el país.