GeoPark dio un nuevo paso en su estrategia de expansión en Vaca Muerta y presentó junto a Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) una solicitud para adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con un proyecto que supera los USD 1.000 millones para desarrollar un hub de petróleo no convencional en la cuenca neuquina.
La iniciativa contempla inversiones en los bloques Loma Jarillosa Este (LJE) y Puesto Silva Oeste (PSO), donde la compañía proyecta multiplicar por más de diez su producción actual: pasar de 1.500 barriles equivalentes diarios a unos 20.000 barriles por día en un plazo de tres años.
El anuncio representa una nueva señal de expansión para Vaca Muerta en medio de la fuerte competencia de empresas por posicionarse en el shale argentino y podría tener impacto directo en las arcas de Neuquén, principalmente por el incremento futuro de regalías hidrocarburíferas, actividad económica y generación de empleo.
La presentación ante el RIGI se da en un contexto donde el Gobierno nacional busca impulsar grandes inversiones energéticas con beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios destinados a proyectos de gran escala y largo plazo.
Según informó la compañía, el desarrollo integrará ambos bloques bajo un Vehículo de Proyecto Único (VPU), una modalidad que permitirá operar la infraestructura de manera coordinada y optimizar costos.
El plan incluye perforación masiva de pozos horizontales en “modo factoría”, la construcción de una Central Processing Facility (CPF) en Puesto Silva Oeste para procesar la producción conjunta y obras de transporte y evacuación compartidas.
Desde la empresa señalaron que el objetivo es acelerar el desarrollo que ya comenzó en Vaca Muerta y garantizar previsibilidad para sostener inversiones a largo plazo.
“Vaca Muerta es una apuesta estratégica para GeoPark. Tenemos un plan en marcha y bloques con potencial probado. Nos presentamos al RIGI porque potencia el alcance de una inversión de esta escala”, afirmó Ignacio Mazariegos, director de la Unidad de Negocios Argentina de la compañía.
El ejecutivo sostuvo además que el proyecto refleja una articulación entre Nación, Provincia y sector privado para expandir el desarrollo de la cuenca neuquina.“Queremos consolidarnos como un actor de largo plazo en Neuquén, enfocados en ejecutar con disciplina y generar valor para la Provincia”, agregó.
La petrolera ya había iniciado en marzo la perforación de sus primeros pozos en Loma Jarillosa Este y prevé invertir entre USD 80 y 100 millones durante 2026 para acelerar el desarrollo inicial del área.
Con ese primer despliegue, la compañía espera elevar su producción en Argentina desde los actuales 1.500 barriles equivalentes diarios hasta un rango de entre 5.000 y 6.000 barriles diarios antes de fin de año.
En Neuquén, el proyecto es observado con expectativa por el potencial efecto multiplicador sobre la economía provincial. Un aumento sostenido en la producción no convencional no solo incrementaría las regalías petroleras, sino también el movimiento de empresas de servicios especiales, transporte, metalmecánica, construcción e infraestructura.
Además, el crecimiento de inversiones en Vaca Muerta suele traducirse en mayor demanda laboral directa e indirecta, especialmente en localidades vinculadas a la actividad hidrocarburífera.
El ingreso al RIGI aparece como una pieza clave dentro de esa estrategia. El régimen fue diseñado para proyectos superiores a USD 200 millones y busca ofrecer estabilidad normativa y beneficios económicos para atraer inversiones en sectores considerados estratégicos, entre ellos energía y minería.
Para las empresas petroleras, el esquema representa una herramienta para garantizar previsibilidad financiera en proyectos que requieren desembolsos millonarios y plazos extensos de recuperación.
La apuesta de GeoPark también se produce en un momento donde Vaca Muerta consolida su perfil exportador. El crecimiento de la producción de shale oil y shale gas convirtió a la formación neuquina en uno de los principales motores energéticos y económicos del país.
En ese escenario, el avance de nuevos proyectos de escala podría fortalecer el ingreso de divisas y posicionar aún más a Neuquén como el centro neurálgico de la expansión petrolera argentina.