Neuquén busca sumar un nuevo atributo competitivo a Vaca Muerta: la medición y reducción de las emisiones asociadas a la producción de hidrocarburos. A través de un programa provincial de monitoreo, reportes obligatorios y detección de fugas, el Gobierno avanza en una estrategia para mejorar el desempeño ambiental de la industria y preparar al gas neuquino para las exigencias de los mercados internacionales.
El esquema se apoya en la Ley provincial 3454 de Acción Climática y en las normas que establecen cómo deben cuantificarse y reportarse los gases de efecto invernadero (GEI). La meta anunciada es reducir un 16% la intensidad de las emisiones durante los próximos 20 años, en paralelo con la expansión de la producción no convencional.
La iniciativa cobra relevancia ante los proyectos de exportación de gas natural licuado (GNL), entre ellos Argentina LNG y Southern Energy. Para acceder a compradores internacionales, la industria deberá demostrar cada vez con mayor precisión el origen del gas y las emisiones generadas a lo largo de su producción.
Durante la presentación de Vaca Muerta Near Zero, el gobernador Rolando Figueroa sostuvo que el primer paso para avanzar hacia menores emisiones es medirlas. La estrategia provincial apunta a transformar esa información en herramientas para identificar oportunidades de mejora y sostener la competitividad de la actividad.
Cómo funcionará el sistema de medición
El procedimiento de reporte se desarrolló a partir de una experiencia piloto realizada en 2025 junto con la Comisión de Emisiones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), con participación de las operadoras de la cuenca.
Como referencia metodológica, Neuquén adoptó el estándar internacional OGMP 2.0, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. El sistema contempla cinco niveles de monitoreo, que avanzan desde estimaciones generales hasta mediciones directas sobre las fuentes de emisión.
La exigencia se graduará según las características de las compañías, mientras que la precisión de los reportes deberá aumentar progresivamente. El objetivo oficial es contar en 2027 con un inventario de gases de efecto invernadero consolidado.
La primera etapa se concentra en el upstream, es decir, la exploración y producción, segmento al que las autoridades atribuyen cerca del 80% de las emisiones del sector. Los primeros reportes obligatorios, correspondientes al inventario de 2025, deberán completarse antes de finalizar 2026.
Satélites para detectar fugas de metano
La estrategia también incorpora herramientas de monitoreo satelital. A través del sistema MARS, vinculado al Observatorio Internacional de Emisiones de Metano (IMEO), la Provincia recibe alertas sobre grandes emisiones detectadas desde el espacio.
Según el esquema informado, la tecnología permite identificar eventos superiores a los 100 kilogramos de metano por hora. Cuando se recibe una alerta, la autoridad provincial comunica las coordenadas a la operadora para que intervenga sobre la fuga detectada.
En paralelo, Neuquén trabaja en la reglamentación de campañas de detección y reparación de fugas, conocidas como LDAR, con el objetivo de establecer umbrales y plazos de reparación obligatorios a partir de 2027.
La trazabilidad como ventaja exportadora
La agenda ambiental responde tanto a objetivos de mitigación como a necesidades comerciales. La Unión Europea y otros potenciales compradores de GNL, entre ellos Japón y Corea del Sur, avanzan con requisitos más exigentes de trazabilidad de las emisiones.
Para Neuquén, contar con mediciones verificables puede ayudar a diferenciar el gas de Vaca Muerta en los mercados internacionales. El desafío será combinar el crecimiento productivo con información ambiental consistente, controles efectivos y mejoras sostenidas en la intensidad de las emisiones.
Así, la estrategia provincial busca que el desarrollo energético no dependa únicamente del volumen extraído, sino también de la capacidad de demostrar cómo se produce el gas que Argentina pretende exportar.