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Petróleo por encima de los US$100: qué puede pasar con Vaca Muerta y las inversiones en Neuquén

El Brent superó los US$107 por barril ante la escalada del conflicto en Medio Oriente y las dificultades para transportar crudo por el estrecho de Ormuz. Para Vaca Muerta, el nuevo escenario abre una oportunidad para las exportaciones, aunque también suma presión sobre los costos y los combustibles.

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Martes, 15 de septiembre de 2026 a las 12:53
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Para Neuquén, el punto de partida es diferente al de ciclos anteriores: Vaca Muerta ya cuenta con una producción récord y un peso creciente en las exportaciones argentinas.

El salto del petróleo vuelve a poner a Vaca Muerta bajo los reflectores del mercado energético internacional. La cotización del Brent avanzó este martes hasta los US$107,05 por barril, mientras que el WTI llegó a US$102,92, impulsados por los ataques contra infraestructura petrolera de Arabia Saudita y la creciente incertidumbre sobre el tránsito de hidrocarburos por el estrecho de Ormuz.

El movimiento internacional abre una oportunidad para la Argentina y, particularmente, para Neuquén: con una producción que ya alcanzó niveles récord, cada dólar adicional en el precio internacional puede mejorar el valor de los barriles destinados a la exportación y fortalecer el ingreso de divisas del sector energético.

La contracara es que un petróleo internacional más caro también puede trasladarse a los costos de los combustibles y generar nuevas presiones sobre la economía argentina. Por eso, el mercado sigue con atención cuánto durará el actual shock y si se trata de una suba transitoria o de un nuevo período de precios elevados.

La formación neuquina atraviesa uno de sus momentos de mayor expansión. En julio produjo 643.100 barriles diarios, un 26,4% más que en el mismo mes de 2025, según datos oficiales. La producción nacional llegó en ese período a 916.200 barriles diarios, lo que significa que Vaca Muerta explicó más del 70% del petróleo extraído en el país. 

El crecimiento también se refleja en las exportaciones. Entre enero y julio, las ventas argentinas de petróleo crudo alcanzaron los US$5.722 millones, con una suba interanual del 59,2%. El crudo se convirtió así en uno de los principales motores del ingreso de dólares por comercio exterior. En ese contexto, un Brent por encima de los US$100 genera un escenario particularmente atractivo para una cuenca que necesita ampliar mercados externos y sostener el ritmo de inversiones para continuar incrementando la producción.

El factor precio

La suba de las últimas jornadas está vinculada principalmente a la situación en Medio Oriente. Los ataques de fuerzas hutíes contra infraestructura energética saudí afectaron el funcionamiento del oleoducto Este-Oeste, una vía estratégica utilizada por Arabia Saudita para transportar petróleo hacia el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, el tránsito marítimo por ese paso estratégico se redujo de manera significativa. La posibilidad de que las interrupciones se prolonguen mantiene elevada la denominada "prima de riesgo" incorporada al precio del crudo.

El mercado ya venía operando con el Brent por encima de los US$100. En los últimos días, la escalada del conflicto llevó al petróleo a máximos que no se registraban desde mayo y profundizó las expectativas de que los precios puedan permanecer elevados durante los próximos meses. 

Para las petroleras que operan en Vaca Muerta, el primer efecto positivo es evidente: un precio internacional más elevado mejora el valor potencial del petróleo exportado. La formación neuquina se encuentra además en una etapa de fuerte crecimiento productivo. Durante agosto se registraron 2.262 etapas de fractura, un 12,5% más que en julio, de acuerdo con datos sectoriales. El ritmo de actividad muestra que las empresas continúan apostando a ampliar la capacidad productiva. 

Un escenario internacional de precios altos puede, por lo tanto, reforzar los incentivos para sostener inversiones, acelerar desarrollos y ampliar infraestructura destinada a evacuar petróleo hacia los mercados externos. Pero la ecuación no depende solamente del precio del Brent. También pesan los costos de producción, el transporte, la capacidad de evacuación, las condiciones regulatorias y el diferencial entre el precio internacional y el valor efectivo que reciben las compañías por cada barril.

Más dólares, pero también presión sobre los combustibles

El beneficio exportador tiene una contracara para la economía argentina. Un petróleo internacional más caro puede mejorar el saldo energético y aumentar el ingreso de divisas, pero también puede ejercer presión sobre los precios de los combustibles.

La situación genera una particular paradoja para la Argentina: el país puede beneficiarse de un barril más caro porque Vaca Muerta tiene cada vez más capacidad exportadora, pero al mismo tiempo debe administrar el impacto de ese mismo aumento sobre el mercado interno. Este efecto ya es señalado por analistas del sector energético. 

El interrogante central para Vaca Muerta no pasa solamente por cuánto llegó a valer el petróleo este martes, sino por cuánto tiempo permanecerá en estos niveles. Si la crisis en Medio Oriente se prolonga y las restricciones sobre el transporte de crudo continúan, el mercado podría sostener una prima geopolítica durante más tiempo. En cambio, una normalización del tránsito por Ormuz y la recuperación de los flujos de petróleo podrían quitar presión a las cotizaciones.

Para Neuquén, el punto de partida es diferente al de ciclos anteriores: Vaca Muerta ya cuenta con una producción récord y un peso creciente en las exportaciones argentinas. Con el Brent nuevamente por encima de los US$100, la formación shale enfrenta así una nueva oportunidad para capturar valor en los mercados internacionales. El desafío será transformar un escenario externo favorable en mayor producción, inversiones, infraestructura y dólares para la Argentina sin que el shock petrolero se convierta, al mismo tiempo, en una nueva fuente de presión sobre los combustibles y los precios internos.

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