Mientras el mercado argentino de combustibles atraviesa uno de sus períodos más complejos de los últimos años, Neuquén vuelve a consolidarse como una excepción. En junio de 2026, la provincia registró un crecimiento interanual del 7,69% en las ventas de combustibles al público, en un contexto en el que el consumo nacional cayó 2,92% y acumuló cinco meses consecutivos de retracción.
Los datos publicados por el sitio www.surtidores.com.ar reflejan el marcado contraste entre la realidad económica del país y el dinamismo que mantiene la actividad hidrocarburífera neuquina. El desarrollo de Vaca Muerta continúa impulsando una demanda sostenida de combustibles, motorizada por el intenso movimiento logístico, el transporte de cargas, la maquinaria vinculada a los yacimientos y el crecimiento de la actividad económica asociada al shale.
A nivel nacional, durante junio se comercializaron 1.331.423 metros cúbicos de combustibles entre naftas y gasoil. Además de la caída interanual, el mercado también registró una baja mensual del 3,07% respecto de mayo, ubicando al sexto mes del año como uno de los de menor volumen comercializado del primer semestre.
El segmento más afectado volvió a ser el Gasoil G2, cuya demanda se desplomó 8,89% respecto del mismo mes del año pasado. En contrapartida, el Gasoil G3 mostró una expansión del 3,98%, mientras que las naftas también cerraron en terreno negativo: la Súper retrocedió 2,06% y la Premium cayó 1,45%.
Neuquén, entre las pocas provincias que crecieron
El desempeño provincial dejó en evidencia un mapa muy heterogéneo. Salta (-11,32%) y Formosa (-9,27%) encabezaron las mayores caídas, mientras que Neuquén lideró el crecimiento nacional con un alza del 7,69%. Mendoza y Entre Ríos también lograron cerrar junio con leves incrementos.
La diferencia responde, principalmente, al fuerte nivel de actividad que mantiene el complejo energético neuquino. La expansión de Vaca Muerta continúa generando un flujo constante de transporte pesado, servicios petroleros y movilidad laboral que sostiene una demanda de combustibles muy por encima del promedio nacional.
Este comportamiento confirma una tendencia que viene consolidándose en los últimos años: mientras el consumo residencial y particular muestra señales de ajuste en gran parte del país, la demanda asociada a la producción energética actúa como motor del mercado en Neuquén.
El informe sectorial sostiene que la caída del consumo responde al menor dinamismo de la actividad económica y a la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores. En este escenario, muchos usuarios reducen desplazamientos, moderan el uso de vehículos particulares y priorizan combustibles de menor costo.
Las estaciones de servicio enfrentan un escenario de márgenes ajustados y creciente competencia, mientras las petroleras buscan sostener participación de mercado mediante estrategias comerciales en un contexto de demanda debilitada.
YPF continúa liderando el mercado con una participación del 55,1%, aunque registró una caída interanual del 1,61% en sus ventas. Shell retrocedió 5,12%, mientras que Axion Energy fue la única de las principales operadoras que logró cerrar junio con una variación positiva, aunque marginal, del 0,43%.
En medio de un mercado nacional que continúa mostrando señales de debilidad, Neuquén confirma que el desarrollo de Vaca Muerta sigue funcionando como un amortiguador frente a la desaceleración económica. La continuidad de las inversiones, el crecimiento de la producción no convencional y la demanda permanente de servicios vinculados a la industria petrolera sostienen un nivel de consumo que diferencia claramente a la provincia del resto del país.
De cara a los próximos meses, la evolución del mercado dependerá de variables como la recuperación de la actividad económica, la evolución de los precios y el desempeño de sectores productivos estratégicos. Sin embargo, mientras el consumo nacional continúa en terreno negativo, Neuquén vuelve a demostrar que el desarrollo energético puede generar