La modificación del Régimen de Zona Fría tendrá un impacto directo sobre las facturas de gas de los hogares de la Patagonia, donde el nuevo esquema reduce el alcance de los subsidios y limita las bonificaciones exclusivamente al precio del gas natural. Según las estimaciones para las áreas de Camuzzi Gas del Sur (CGS), el cambio podría generar un incremento promedio anual ponderado cercano al 32%.
La reforma fue establecida mediante la Ley 27.828, sancionada a fines de septiembre de 2026, y reglamentada posteriormente a través del Decreto 1266/2026 y la Resolución 299/2026 de la Secretaría de Energía. El nuevo mecanismo modifica la base sobre la cual se calcula el beneficio: mientras que anteriormente el descuento alcanzaba al conjunto de la factura, ahora se aplica únicamente sobre el componente correspondiente al gas natural.
De esta manera, quedan fuera de la bonificación otros conceptos de la tarifa, como el transporte, la distribución y los cargos fijos. El impacto será diferente según la subzona y el nivel de consumo, aunque las estimaciones anticipan un encarecimiento generalizado para los usuarios alcanzados.
Uno de los cambios más relevantes para la región es que las zonas incorporadas al régimen en 2021 pierden el descuento del 30% sobre la factura final. En adelante, únicamente los hogares que estén incluidos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) conservarán una bonificación sobre el precio del gas natural.
Además, a diferencia del esquema anterior, el porcentaje de descuento para los usuarios que permanecen dentro del régimen ya no está fijado directamente por ley, sino que será determinado por la autoridad de aplicación.
El impacto en las facturas patagónicas
El nuevo esquema tendrá consecuencias diferenciadas a lo largo del año. Las estimaciones indican que los aumentos porcentuales serán mayores durante los meses de menor consumo, debido a que el precio del gas natural representa una proporción más reducida de la factura y adquieren mayor peso relativo el cargo fijo y el transporte, componentes que dejan de estar bonificados.
En las subzonas de Camuzzi Gas del Sur, que anteriormente contaban con descuentos del 50% sobre la factura final, la modificación implica una reducción significativa de la cobertura del beneficio. La proyección de incremento promedio anual ponderado se ubica en torno al 32%.
El cambio también modifica el mecanismo de administración de las compensaciones. Los pagos se realizarán directamente a las empresas productoras de gas, mientras que las distribuidoras tendrán a su cargo aplicar las bonificaciones correspondientes e informar sobre su implementación.
Cómo se financiará el régimen
La reforma también establece modificaciones en el funcionamiento del Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas. El financiamiento continuará proviniendo de un recargo sobre el precio del gas natural, con una alícuota de hasta el 7,5%, que el Poder Ejecutivo podrá incrementar o reducir hasta un 50% mediante resolución del Ministerio de Economía.
Los recursos se distribuirán entre tres destinos: las bonificaciones para la Patagonia, Malargüe y la Puna, que concentrarán el 50%; un 20% adicional para los beneficios del régimen SEF; y los subsidios destinados a la venta de garrafas, cilindros y gas licuado de petróleo a granel.
El Decreto 1266/2026 también aprobó un nuevo modelo de contrato de fideicomiso para adecuarlo a la legislación. Sin embargo, no crea un fondo nuevo ni extingue el existente: el Banco Nación continuará como fiduciario y el Ministerio de Economía como fiduciante.
El nuevo régimen se aplica a los consumos registrados desde el 13 de octubre de 2026 y tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2031. La modificación representa un cambio relevante para los hogares patagónicos, históricamente alcanzados por un esquema de descuentos diferenciales debido a las condiciones climáticas de la región y a sus mayores necesidades de calefacción. Con la nueva metodología, el beneficio pierde cobertura sobre una parte importante de los componentes tarifarios y traslada una mayor proporción del costo del servicio a los usuarios.