La reciente muerte del Indio Solari ha reavivado el interés por las figuras que formaron parte del mítico grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En este contexto, destaca el papel fundamental de Carmen Castro, más conocida como la Negra Poly, quien durante décadas fue el motor organizativo, estratégico y humano detrás de una de las bandas más influyentes del rock nacional.
Aunque siempre evitó la exposición mediática, su rol fue decisivo para que Los Redondos construyeran un fenómeno cultural único. Nacida en Buenos Aires, la Negra Poly se vinculó con el ambiente contracultural de fines de los años 60, donde conoció a Eduardo «Skay» Beilinson, con quien mantuvo una relación personal y laboral a lo largo de los años.
Pieza clave como representante, productora y organizadora
La Negra Poly se convirtió en una pieza clave para la creación y consolidación del grupo que, además de Skay, integraban el Indio Solari y el artista visual Ricardo «Rocambole» Cohen. Mientras Solari era la voz y el rostro público, Poly ejercía como representante, productora y organizadora detrás de escena.
Su trabajo excedió las funciones tradicionales de una mánager: coordinó recitales, negoció contratos, gestionó la logística de las giras y se encargó de proteger la independencia artística de la banda. Gracias a su gestión, Los Redonditos lograron mantener su carrera al margen de las grandes discográficas y de los circuitos comerciales convencionales.
El vínculo de la Negra Poly con el Indio Solari fue de largo plazo y estrecho. Su colaboración se extendió desde los primeros conciertos en La Plata hasta los shows multitudinarios que marcaron la historia del rock argentino. Tras la disolución de la banda en 2001, continuó acompañando a Skay Beilinson en su carrera solista, mientras Solari siguió con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Al igual que el Indio, la Negra Poly mantuvo siempre un perfil muy bajo, con pocas entrevistas y escasas apariciones públicas. Sin embargo, su nombre es central para los seguidores de Los Redondos, quienes la ven como una de las arquitectas silenciosas detrás del fenómeno cultural que convirtió a la banda en una leyenda del rock nacional.