La bailarina argentina Marianela Núñez marcará un hito en su carrera al estrenar este miércoles Timeless, su primer espectáculo íntegramente concebido por ella, en la prestigiosa Royal Opera House de Londres. Esta producción es el resultado de casi tres décadas de trabajo dentro del Royal Ballet, uno de los elencos más reconocidos a nivel mundial.
Reconocida internacionalmente, Núñez fue apodada por el diario británico The Guardian como “la Messi del ballet”, una comparación que refleja su estatura y legado en la danza. Nacida en Buenos Aires, la artista se unió al Royal Ballet hace 28 años y se consolidó como una de sus figuras más emblemáticas.
Timeless estará en cartelera hasta el 2 de agosto, con la particularidad de contar con una orquesta en vivo. El programa fue seleccionado por Núñez y no se centra en un solo repertorio, sino que reúne a bailarines que formaron parte de su recorrido artístico y personal, entre ellos Vadim Muntagirov, Matthew Ball, William Bracewell y el cubano Patricio Revé, recientemente ascendido a bailarín principal del Royal Ballet.
El espectáculo incluye piezas destacadas como In the Night, de Jerome Robbins, con música de Frédéric Chopin, y Marguerite and Armand, de Frederick Ashton, obra emblemática creada para las leyendas Margot Fonteyn y Rudolf Nureyev.
La graciosa comparación con Lionel Messi
En una entrevista con The Guardian, Núñez respondió con humor a la comparación con Lionel Messi: “en realidad a él deberían llamarlo el Núñez del fútbol”. Además, destacó una pasión compartida con el futbolista argentino: “Dame mis zapatillas y me siento enamorada de la danza”.
La artista, galardonada con el Premio Laurence Olivier en 2013 y reconocida en cuatro ocasiones por los Critics' Circle National Dance Awards, fue condecorada en 2025 por el rey Carlos III con la Orden del Imperio Británico (OBE) por sus aportes a la danza. Núñez afirmó que este estreno llega en un momento clave de su carrera, tras años de construir su camino con autonomía, sin representantes artísticos.
A sus 44 años, definió Timeless como una “carta de amor” al Royal Ballet y a sus seguidores, y resaltó la importancia de la disciplina diaria en el ballet. “No tiene que ser perfecto para ser bello”, expresó, describiendo la filosofía que guía tanto su trabajo cotidiano como esta nueva etapa creativa.