Analía Franchín reaccionó con dureza después de la pelea que protagonizó Tamara Paganini dentro de Gran Hermano. La panelista de A la Barbarossa cuestionó no solo los dichos de la participante, sino también la falta de una respuesta inmediata por parte de la producción.
El episodio que desató el repudio ocurrió durante una discusión por la prueba semanal, cuando Tamara Paganini apuntó contra Franco Zunino por su desempeño en la actividad. En medio del cruce, lanzó una frase que rápidamente generó rechazo: “Zilli, tuvo un hijo bobo, ya fue”. Minutos después, la tensión siguió escalando y agregó: “Mala educación es cagrse en la comida de todos, pendejo de mie...”.
Las imágenes circularon con fuerza y llegaron a los programas de televisión, donde el debate dejó de pasar solo por la convivencia. En ese contexto, Analía Franchín fue tajante al hablar del tema: “Quiero decir que estoy completamente indignada. Creo que Gran Hermano se quedó dormido anoche, no sé qué pantalla estaba mirando”.
La panelista no se quedó en el malestar y fue directamente contra la continuidad de Tamara Paganini en el reality. “Para mí, Tamara Paganini tiene que ser expulsada”, sostuvo, al considerar que el comentario había atravesado un límite que no podía quedar reducido a una simple pelea entre participantes.
Para explicar su postura, Analía Franchín remarcó el peso social de una frase dicha en televisión abierta. “Sabemos que un chico con capacidades diferentes requiere de otro presupuesto y otra atención. No podemos dejar pasar que una persona diga, en televisión y en el programa más visto, que Zunino es como ‘un hijo bobo’”, expresó, visiblemente afectada.
Luego, la periodista pidió que el programa tome una decisión concreta y no deje pasar el episodio como una discusión más del juego. “Tiene que tener una sanción, ir a placa de acá a que termine el juego o tiene que ser expulsada, es una vergüenza”, lanzó, mientras en redes también crecía el reclamo contra la producción.
El descargo tomó un tono más personal cuando reveló por qué el tema la golpeaba de cerca. “Yo tengo un sobrino con capacidades diferentes, donde mucha gente puede decir que es un ‘hijo bobo’”, contó. Y cerró con una exigencia clara: “Entonces, esta piba no tiene ni la más p*ta idea de lo que es tener un chico con capacidades diferentes, y Gran Hermano tampoco porque esto no lo debería haber dejado pasar. La tienen que expulsar o hacer una sanción ejemplificadora. No se pueden naturalizar estas cosas”.