Andrea del Boca atravesó una de las despedidas más emotivas de Gran Hermano Generación Dorada. La actriz abandonó la casa a puro llanto después de enterarse de que debía salir del reality para acompañar a su mamá, quien esta atravesando un problema de salud.
La decisión no estuvo vinculada al juego, sino a una situación familiar que cambió por completo su permanencia en el certamen. La participante fue convocada al Confesionario y allí recibió la noticia de parte de Gran Hermano, que intentó llevarle calma antes de explicarle por qué su presencia era necesaria fuera de la casa.
“Hablé con tu hija y me dijo que tu mamá estaba teniendo algo, nada grave. Pero es una situación que requiere de tu presencia fuera de la casa. Tranquila”, le comunicó la voz del reality. La aclaración buscó evitar que Andrea se alarmara, aunque el impacto emocional fue inmediato.
Gran Hermano insistió en que el cuadro no era grave, pero sí lo suficientemente importante como para interrumpir su estadía. “No es de gravedad, pero estoy obligado a transmitirte lo que está pasando”, le explicó. Luego, fue directo con el pedido: “Dicho esto, si bien es tu hija la que necesita tu presencia fuera de la casa, creo que es momento de que abandones mi casa para ocuparte de tu mamá. ¿Estás de acuerdo?”.
Andrea del Boca no dudó en aceptar. Entre la angustia por la salida y la necesidad de estar junto a su familia, respondió: “Si, siempre dije que estaba acá con el acuerdo de ellas y que, obviamente, primero están mi mamá y mi hija”. Su reacción dejó en claro que, más allá de la experiencia televisiva, la prioridad estaba fuera de la casa.
Conmovida, la actriz también puso en palabras lo que significó su paso por el programa. “Ha sido un honor para mí que me invitaras a tu casa. He sido muy feliz. Hoy pude empezar a sanar una herida que la llevo puesta, pero no sé si eso le hizo bien o no a mi mamá. No quise…. Pero bueno, ese es el poder tuyo que me lleva a lugares muy íntimos y muy profundos”, expresó, visiblemente quebrada.
Antes de retirarse, Andrea del Boca agradeció haber formado parte del ciclo y resumió su paso por el reality con una frase cargada de emoción: “He sido muy feliz y me siento honrada de haber sido parte de esta Generación Dorada”. Gran Hermano la despidió con el mismo tono: “Ha sido un enorme placer conocerte. Ahora podés despedirte de tus compañeros y podés retirarte por la puerta principal”.
Así, la actriz dejó la casa entre lágrimas, con tristeza por la salida inesperada, pero con la decisión firme de acompañar a su mamá y a su hija.