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Viernes 10 de Abril, Neuquén, Argentina
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Anna del Boca ingresó a Gran Hermano y sorprendió a los jugadores con un mensaje: “Hay para rato”

Entró por Andrea del Boca, inició la temporada de Congelados con un gesto inesperado y dejó una frase que sacudió toda la casa.

Viernes, 10 de abril de 2026 a las 06:40
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Anna del Boca apareció en Gran Hermano cuando la casa estaba paralizada por el Congelados, pero su paso no se limitó a buscar la valija y los objetos de Andrea del Boca. La hija de la actriz convirtió esa entrada en una escena mucho más potente, con un mensaje que sorprendió a los jugadores y dejó una frase que enseguida empezó a circular fuera del programa.

La secuencia tuvo un arranque cargado de clima. Mientras los participantes permanecían inmóviles, tal como exige la dinámica, Anna del Boca cruzó la puerta con una mezcla de emoción, soltura y provocación. Apenas entró, lanzó: “Que linda casa, ¿me quedo acá o qué onda?”

Después, la hija de Andrea del Boca reforzó ese tono con una presentación que combinó humor, observación y una energía que rápidamente desacomodó a todos. “Me voy a presentar, me llamó Anna. Están re lindos, que linda casa, ¿me quedo acá o qué onda? Uf que energía, acá Pincoya hay que hacer una limpieza”, dijo dentro de la casa, en una intervención que no pasó inadvertida y que cambió por completo la temperatura del momento.

Sin embargo, hubo un gesto puntual que terminó de romper la lógica del Congelados. Ya dentro de la vivienda, Anna del Boca fue directo hacia Yipio y dejó claro que quería un contacto especial con ella. “Necesito abrazar a Yipio”, expresó antes de acercarse. Pero no fue la única, ya que también le brindó su fidelidad a Manuel: “Sabes que siempre tendrás en mí una aliada, gracias”.

Ese cruce fue el corazón emocional de la entrada, aunque no fue lo único que dejó. Antes de irse, Anna del Boca levantó la escena con una frase que funcionó como declaración familiar y también como aviso para la casa. “Hay Del Boca para rato. Que esta visita sea un símbolo de la fortaleza que tenemos, ha sido un placer Gran Hermano”, lanzó, en palabras que mezclaron despedida, identidad y una marca de presencia que no sonó casual.

El cierre mantuvo esa misma línea, con una advertencia juguetona que quedó flotando entre los jugadores. “Cuídenme la casa, en cualquier momento vuelvo”, dijo primero, dejando abierta la posibilidad de un regreso simbólico o real. Y enseguida fue por más con otra frase de tono filoso: “Ojo conmigo, a los perritos falderos, que ladren. Al que se porta mal, no le dan el premio ni el cariño de la gente”.

Así, lo que parecía una simple entrada para retirar pertenencias terminó convertido en uno de los momentos más comentados de la edición. Anna del Boca no solo pasó por la casa para cerrar la salida de Andrea del Boca. También dejó una escena con abrazo, mensaje y advertencia, suficiente para sacudir el juego y recordar que su apellido todavía pesa dentro de Gran Hermano.

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